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Cuentos de Paciencia

EL MANZANO SABIO

Cuento Infantil para niños/as, creado por: Ana Canti

El único camino que llevaba al pueblo atravesaba una extensa pradera en cuyo centro se hallaba un árbol de manzanas, solitario, majestuoso, generoso.  Sobre su amplio y retorcido tronco, las ramas semejaban manos que se dirigían al cielo, tal vez, ofreciendo su rojísimo fruto.

Una mañana un caminante cansado y hambriento se recostó en el árbol que compadecido dejó caer una grande y jugosa manzana, el hombre dando gracias se la comió.

 Cuentos infantiles - el dia del arbol

El árbol era muy feliz de poder servir a los seres humanos y a los demás seres de la naturaleza.  Su corazón gozaba con los cantos de los pájaros que juguetones revoloteaban en su cabeza.  Era un árbol especial y también podía sentir las emociones de las personas.

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EL SUEÑO DE GLORIA

Cuentos Infantiles cortos para niños creado por: Gloria Serrano

Había una vez una niña tierna y muy cariñosa llamada Gloria estaba muy triste porque todos sus compañeros tenían un sueño en la vida y ella no lo conocía.

Era una tarde muy bella al lado de un lago hermosísimo y Gloria estaba debajo de un árbol por lo tanto se puso a pensar en lo que más le gustaría en la vida. Se marchó  a su casa y su mama le pregunto que la pasaba y ella se lo conto. Su mama dijo:

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UN ELEFANTE SE BALANCEABA

Había un vez una mamá elefante que vivía en la sabana, rodeada de grandes árboles, jirafas, rinocerontes y un sin fin de lagos cuyas aguas eran de un azul cielo.

Un día la mamá elefante tuvo un elefantito, al que llamó Pumba.

Era un elefantito adorable, sin embargo Pumba tenía mucho miedo a dormirse ya que pensaba que si se dormía, vendrían los leones a comérselo.

La mamá elefante que tenía mucha paciencia tuvo una idea para ayudar a su pequeño hijo a que durmiera plácidamente.

Para dormir a un elefante

Mamá elefante preparó una hamaca entre dos palmeras para que Pumba pudiera descansar. Sin embargo, no había forma, Pumba no cerraba los ojos por nada del mundo

Así, mamá elefante tuvo otra idea, le cantaría una canción para dormirse que aprendió de su abuela.

Mamá elefante empezó a cantar:

- Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que no se caía fueron a llamar a otro elefante, dos elefantes se balanceaban...seguir leyendo este cuento corto »

LA ABEJITA FELIZ

Cuentos cortos para niños escritos por: Ruderico Diaz Romero (Venezuela)

Muy temprano en la mañana de aquel frío invierno, mamá y papá abejas esperaban la pronta llegada de la cigüeña que traería a su pequeña hija abejita.

Había muy mal tiempo por lo que la cigüeña tuvo que sortear muchos obstáculos para poder al fin llegar al árbol en donde a la abejita le esperaba un cálido y confortable dulce hogar, lleno de juguetes y dulces con los cuales la abejita se divertiría hasta no poder más, siempre al cuidado y vigilancia de su mamá y papá.

La pequeña abejita, poco a poco fue creciendo y de su espalda lindas alas empezaron a brotar, las cuales usaría pronto para aprender a volar y así empezar a conocer el mundo que le rodeaba fuera de su bello hogar.

Cuentos cortos: La abeja y la flor prohibida

Las clases para aprender a volar pronto comenzaron por parte de papá y mamá, pero la abejita mucho miedo le daba salir de su confortable hogar para desplegar sus alas y comenzar a explorar, aquel misterioso paisaje que desconocía en su inmensidad. ...seguir leyendo este cuento corto »

CUENTOS PARA DORMIR

Un cuento le conté
a mi hijo José,
y cuando se durmió
al rato despertó.

Un cuento le conté
a mi hijo José,
y cuando se durmió
después se despertó.

Otro cuento le conté
a mi niño José,
y cuando se durmió
al rato despertó,
y ya le dije yo:

Te tienes que dormir,
que cinco cuentos llevo,
y me vas a hacer morir,
que yo también quiero dormir!!

 

Los cuentos para dormir son una herramienta fantástica para los niños; pero niños: ¡os tenéis que dormir de verdad!

Nos cuentan nuestros lectores, que sus hijos necesitan de varios cuentos para llegar a dormirles. Que son fantásticos, pero que les gustaría que con sólo dos cuentos pudieran llegar a dormirse.

Y tú, ¿cuántos cuentos cortos necesitas para dormir?

Déjanos tu comentario!!

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LA SORPRESA DEL ROSCON DE REYES

Hoy es un día mágico en la casa de los Pérez, hoy es 6 de Enero, día de Reyes. Han llegado los reyes magos, y toda la familia se dispone a desayunar el típico y famoso roscón de reyes.

Los niños de la casa, piden un trozo muy grande para que les toque a ellos la sorpresa que existe en su interior. Lo que no saben los niños, es que la sorpresa de este roscón de reyes tiene vida propia.

Cada vez que alguien hinca el cuchillo en el roscón, la sorpresa se va moviendo por dentro del dulce navideño para que no la cacen… y así, poder vivir eternamente en su casita: El roscón de los reyes magos.

Lamentablemente, hay pocas cosas que duran toda la vida, y el roscón de la familia Pérez tan solo duró 5 minutos, ya que finalmente, la sorpresa apareció para la madre de la familia, que no tenía mucha hambre, y cogió sólo, el último y pequeño trozo que quedaba.

FIN


Cuentos de navidad escritos por: www.cuentosinfantilescortos.net

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LA PACIENCIA DEL PAYASO JOB

Érase una vez, un payaso llamado Job, al que le gustaba tanto actuar en el circo, que no era capaz de soportar la espera de varias horas hasta que le tocaba actuar a él.

Hasta tal punto llegó la impaciencia de Job, que empezó a actuar antes de que abrieran las puertas del circo, por lo que, cuando llevaba ya un rato actuando, se daba cuenta de que no había nadie riéndose…. y empezaba a llorar.

Esta situación se repetía todos los días que había función de circo, y Job se deprimía tanto al ver el circo vacío, que una vez que se llenaba de público ya no era capaz de salir a actuar.

Cuento el payaso del circo del sol

La trapecista María se dio cuenta de lo que le pasaba a Job, y fue a hablar con él. “Job, tienes que ser más paciente, porque te necesitamos. Si tú no sales cuando te toca, nunca seremos un circo completo, y no vendrán a vernos nunca más…

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LA NAVIDAD DE JESUS

Jesús era un niño de cinco años, que vivía en España, y más concretamente en una ciudad llamada Barcelona.

A Jesús le gustaba mucho la Navidad, y se pasaba todo el año ansiando que llegaran las fechas señaladas de Diciembre.

Tanto ansiaba que llegaran las Navidades, que decidió hacer un curso de magia, para ver si podía adelantar el tiempo y que las Navidades llegaran antes.

Y así lo hizo, terminó su curso de magia y aprendió a controlar el tiempo, de tal manera que su habilidad consistía en adelantar el tiempo para que pasara más rápido de lo normal.

De esta forma, si Jesús estaba lo suficientemente concentrado, podía hacer que por cada minuto que pasara, se llegara automáticamente al mes siguiente.

Cuando dominó su habilidad, todas las noches del 6 de Enero se concentraba durante 11 minutos y medio, y cuando terminaba su concentración… ¡¡ya estaba en las Navidades siguientes!! De esta forma, para Jesús siempre era Navidad… ¡Qué gran idea!, ¿no?

Así pasó varios años, disfrutando de sus poderes de mago, hasta que un día, cuando estaba abriendo los regalos de Navidad, su madre le preguntó: “Jesús, cuéntame qué cosas has hecho este año de las que te sientas orgulloso..“. Y se hizo un gran silencio.

Toda la familia de Jesús estaba callada, expectante, para ver qué decía Jesús…

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EL PACIENTE INGLES

John era un profesor de inglés que daba clases a niños de siete años, en un colegio de Madrid, en España. John era nativo de Inglaterra, y en todas sus clases no hablaba ni una palabra de español, todo era en inglés.

 

Cuentos cortos - el paciente ingles

Los niños de la clase le admiraban de lo bien que hablaba inglés, pero en las clases de verbos, los niños se portaban muy mal, ya que se aburrían de repetir, como loros, siempre los mismos verbos.

De hecho, los niños no paraban de gritar y de tirarse papeles cuando John trataba de enseñarle los verbos.

Cuando esto pasaba, John dejaba de hablar hasta que los niños se callaban, y así podía seguir dando su clase de inglés.

Un día, uno de los alumnos de la clase, le dijo: “John, ¿por qué te callas cuando los niños empezamos a portarnos mal? El resto de profesores nos gritan a nosotros, para que nos callemos…

John miró a este niño, y le dijo en español con acento inglés: “Hay que tener paciencia para obtener los resultados que quieres con vosotros, los niños. Y eso es lo que hago, ser paciente, un paciente inglés“.

La verdad es que, de todos los profesores de ese colegio, John era el único que, en 4 meses, había conseguido que los alumnos le hiciesen caso, y que estos niños aprendieran también a ser pacientes.

FIN

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EL SABIO PACIENTE DE LA CUEVA

Había una vez una montaña muy muy alta, en la que abundaban los árboles y los arbustos, y donde los humanos que existían allí, vivían en cuevas cavadas en la misma roca de la montaña.

Allí convivían dos familias. Una familia vivía en una cueva de color gris, y la otra familia vivía en una cueva de aspecto verdoso, color que se debía al tipo de piedra, donde se excavó la cueva.

Por tanto, las familias se llamaban la una a la otra: la familia gris, y la familia verde.

 

Cuentos infantiles - El sabio paciente de la cueva

La familia gris estaba compuesta por un padre, una madre y un joven de catorce años, llamado Pedro.

La familia verde la formaban un padre, una madre, un niño pequeño de cuatro años, y un abuelito sabio.

Las dos familias solían juntarse para comer juntos en alguna ocasión. En una de estas ocasiones, hablaron sobre los árboles de la montaña, y sobre cómo hay que talarlos para obtener madera, con la que hacer fuego y calentarse. Pedro también intervenía en la conversación.

El sabio escuchaba atentamente al joven Pedro, porque Pedro opinaba que los arboles estaban para talarlos, y que daba igual que se replantaran o no, ya que, una vez plantados, tardaban mucho en crecer.

Cuando Pedro concluyó su razonamiento, el sabio le dijo lo siguiente: ...seguir leyendo este cuento corto »

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