Cuentos de Esfuerzo

Cuentos infantiles con el esfuerzo como principal valor humano. Cuentos que ayudan a ver a los niños la importancia de esforzarse. Cuentos de esfuerzo infantiles con mucha imaginación. Te lo pasarás genial contando cuentos de esfuerzo a los niños. Cuentos de esfuerzo que estimularán el lado menos débil de los niños.

Cuentos de Esfuerzo:

LA CAJA TONTA DE MELQUIADES

Cuento Infantil para niños y niñas, creado por: Ulica Tizaber

Había una vez un señor que se llamaba Melquiades y que constantemente estaba sentado mirando una caja. Melquiades sin saber muy bien porqué, estaba hipnotizado por la caja, y era de tal gravedad su caso, que desconocía cuándo su salud estaba en riesgo.

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EL GRANJERO JORGE Y SU TRACTOR

Cuento Infantil para niños, creado por: cecijorgesofi

Hola, me llamo Jorge, soy granjero, trabajo en el campo con mi tractor, es un vehículo de cuatro grandes ruedas y que desprende humo como si fuera una chimenea, lo usamos solo para el campo.

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LA AGENDA DE PEPITA

Cuento Infantil para niños/as; escrito por: Ulica Tizaber

Pepita era una señora muy desorganizada que siempre perdía los papeles y olvidaba las citas que concertaba con anterioridad. Se comprometía a hacer muchas cosas, y luego no las cumplía porque se le olvidaban fácilmente.

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La imagen que Pepita daba era algo descuidada, por las mañanas no se peinaba porque nunca encontraba el peine, la manera de vestirse era muy peculiar, primero se ponía la camiseta, luego se entretenía con los calcetines, y por último se vestía con la falda o el pantalón que encontraba más a mano, así que el resultado era casi siempre el mismo, una mezcla de colores inconexos sin estilo, y poco agradable a la vista.

Cuando salía a la calle, todos la miraban horrorizados, incluso había gente que pensaba que podía ser una mendiga, y enseguida se alejaban de ella. Pepita sabía que no gustaba a la gente, además si se le añadía al aspecto, el hecho de que siempre llegaba tarde, sin los documentos necesarios para hacer ciertas gestiones, y con el pelo tan revuelto que parecía recién despertada, se podía concluir que Pepita era un desastre.

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