Cuentos de Agua

Cuentos infantiles en los que el agua es protagonista o personaje participante. Cuentos para niños del agua. Cuentos sobre el agua infantiles con mucha imaginación. Te lo pasarás genial contando cuentos del agua a los niños. Cuentos de agua que estimularán el lado más imaginativo de los niños.

Cuentos de Agua:

EL LAGARTO Y EL ERIZO

Cuentos infantiles escritos por: Ana Barchukderodriguez

En las ruinas de san Ignacio, donde vive este lagarto, su familia, y sus vecinos. Justo a la hora de la siesta, cuando el sol  como caldera del diablo calienta misiones y la sed se adueña de muchos animales. Algunos van hacia el río Paraná, otros al arroyo Yabebiry, y unos pocos  a los bebederos de las gallinas en las casas vecinas, para calmar su sed.

Nuestro personaje debe cruzar la ruta 12 con la necesidad de beber. Y charlar con sus amigos, en el complejo Jesuita, cerca del cementerio.

Don lagarto mira hacia un lado y hacia el otro, como no viene ningún auto, atraviesa la carretera y sigue por el costado del asfalto hasta llegar al pedregal, ya dentro del complejo, donde están los reptiles al sol.

Tengo mucha sed – dice al llegar antes de saludar.

Los lagartos soleándose apenas lo miran. Y uno de nombre Bruno, a quién le corresponde en amistad, le saluda y esto hace que entre a la cuenta de que no había saludado y sin esperar…

Buenas tardes amigos y familiares. Está lindo el sol. Me alegra verlos gozando de este reconfortante tiempo naranja –.

Los demás lagartos responden al saludo y siguen al sol sin moverse mucho.

Tengo sed – agrega Ronco, que así se llama nuestro personaje. Sigue leyendo

LA LECCION DE LA CIGARRA ENFERMA

Cuentos cortos escritos por: Pia Zúñiga.

Un día la cigarra en su casa estaba enferma, estaba resfriada.

Su amigo el oso le dió unas ricas hierbas para que se mejorase.

Al día siguiente se mejoró y se puso un traje de baño, un sombrero y unas lentes de sol, se metió en la piscina de su casa y se resfrió.

Cuentos infantiles - El oso mentiroso

Su amigo, el oso, le había dicho que descansara después de mejorarse y le dió una lección. Sigue leyendo

EL POLLITO SABANERO

Cuentos infantiles escritos por: Ruderico Diaz Romero (Venezolano)

Érase una vez, una bella mañana en la inmensa sabana, en donde todos despertaban con un tierno rocío que les acariciaba el rostro y les invitaba a salir a jugar entre verdes campos rodeados de manantiales y senderos luminosos llenos de muchos colores.

Entre los más divertidos y jubilosos habitantes de aquel lugar, destacaba «el pollito sabanero«, que a pesar de su pequeño tamaño, siempre ganaba las carreras que se celebraban para premiar, al habitante mas rápido que viviera en esa localidad.

Un día, el tierno rocío no llegó de primero en la mañana a ese lugar, y en su lugar un Sol muy radiante y caluroso tomo su lugar, por lo que los primeros habitantes en despertar se pusieron a indagar, que había pasado con la brisa tierna y matutina que siempre pasaba temprano a invitarlos a jugar.

Cuentos cinfantiles- Poki y el coco

Pronto averiguaron que ese día el Sol deseaba ir también a jugar, que se había levantado más temprano que de costumbre, adelantándose al tierno rocío que venía con mucha cautela en su andar, esparciendo su dulce aroma y frescor en cada rincón, teniendo mucho cuidado en no dejar, a ningún habitante sin acariciar.

«El pollito sabanero» viendo lo que sucedía, de inmediato tomó por la mano al tierno rocío y corrió lo más rápido que pudo hasta alcanzar al Sol, para colocarlo delante de él para que fuera esparciendo sus caricias y dulce aroma al despertar en los habitantes de aquella sabana que se perdía en su inmensidad. Sigue leyendo

QUE LLUEVA QUE LLUEVA

En un lugar de la Tierra llamado África, vivía un niño llamado Jambó. Desde muy pequeño Jambo había aprendido los cantos mágicos de su abuelo y maestro, Abú.

Contaba la leyenda, que cuando el maestro Abú subía a la montaña y cantaba a los dioses la canción «Que llueva que llueva«, conseguía que durante unas horas estuviera lloviendo en todo el continente africano.

A Jambó le habían explicado desde muy pequeño que en el lugar en que vivía él y toda su familia, era un lugar muy seco ya que llovía muy poco, y por eso había sequía, y muy poca agua. Así que desde muy pequeño Jambó supo lo importante que era cuidar el agua y no derrocharla.

Un día, Jambó iba paseando por medio del desierto y se encontró con una lagartija de color amarillo, ya que estaba camuflada, pues apenas se distinguía del suelo. Esto lo hacían para protegerse de otros animales.

Cuentos infantiles -El ciclo del agua

¿Qué te pasa lagartija? no tienes buena cara…, le preguntó Jambó con preocupación.

No puedo moverme de aquí porque no tengo fuerzas, llevo días sin beber ni una gota de agua, este verano está siendo muy duro para mí jovencito.., le respondió la lagartija.

Yo te llevaré conmigo, intentaremos conseguir algo de agua.

Jambó llevó a la lagartija amarilla a un pequeño charco de agua para que pudiera beber, y después la dejó bajo unos pequeños matorrales donde daba la sombra.

Rápidamente Jambó fue a ver a su abuelo Abú, para decirle que debían de ir a cantar a los dioses a la montaña para que volviera a llover, pues los animales estaban en peligro, ya no quedaba casi agua.

Así que juntos subieron a la montaña y comenzaron a cantar la canción «Que llueva que llueva…». Sigue leyendo