MI AMIGO JAVIER

Cuentos para niños escritos por: Mª José Tapia Serrano / Dibujos de Javier Lago

Dedicado con mucho cariño a los niños de oncohematologia del Hospital MaternoInfantil de Córdoba

Hoy estoy enfadado, no puedo jugar el partido de fútbol, mi amigo no ha venido.

¡Con el día soleado que hace!, pronto vamos a empezar el cole y esta era una oportunidad
fabulosa para ganarle a Marcos y a Julio, pero no entiendo porque se ha rajado.

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Javier es el chico más “guay “que conozco y además ¡caramba! es mi amigo. Me gusta mucho estar con él aunque no estamos en el mismo cole pero somos vecinos en el barrio Santa Rosa nos conocemos desde chicos.

Creo recordar que nos prestábamos hasta el chupete. Ahora tenemos diez años, somos casi mayores, aunque mi padre me dice que todavía me queda mucho por aprender para llegar a ser mayor.

¡Que cosas tiene, mi padre, ¡ pero si yo lo sé todo o… ¿no? bueno, esto los discutiremos otro día.

Voy a ver lo que le ha ocurrido a Javier, ahora que me acuerdo tenía que ir al médico por algo que le pasaba, pero me dijo que para el fútbol estaba preparado. Por cierto no os he dicho que me llamo Perico y soy el chico más “molón”, lo digo por si esta historia la lee una chica, …. ja, ja, ja, es una broma.

Perico, llamó a la puerta de la casa de su amigo y abrió la abuela,que cuidaba a la hermana pequeña de Javier.

– Hola, Esperanza ¿Dónde está Javier?

La abuela de Javier estaba triste y en sus ojos se notaba la preocupación que tenía.

– Perico, a mi nieto le han ingresado en el Hospital para realizarle unas pruebas.

– Vaya, que sorpresa y ¿vendrá hoy?

– No, creo que tendrá que estar al menos un mes

– ¿Por qué?, tanto tardan en hacerle las pruebas., yo tengo una amiga en el Hospital a lo
mejor pueden ayudarlo para salir antes.

– No, Perico le tiene que poner un tratamiento durante un mes se llama quimioterapia.

Perico se marcho triste a su casa, no entendía que había ocurrido y pensaba mientras caminaba, ¿porque se ha puesto enfermo mi amigo?

Cuando llegué a mi casa me acordé de mi vecina, ella es enfermera se llama Lucia ¿quizás ella me pueda explicar?

– Hola Lucia, ¡Buenas tardes!

– Hola Perico ¿Qué quieres?

– ¿Puedo pasar?, quiero que me expliques una cosa.

– Bueno, te veo preocupado. Pasa, siéntate y me cuentas.

Lucia tiene el pelo” muy, muy” rizado y una cara de ángel. Me gusta mucho cuando me mira, es como si con sus ojos pudiera acariciarme. Me encanta escucharla, porque lo difícil me lo hace fácil.

– Lucia, mi amigo Javier se ha puesto enfermo y está en tu Hospital.

– ¿Qué le ocurre?

– No lo sé, su abuela me ha dicho que le han dejado ingresado porque le tiene que poner un
tratamiento. Va a estar ¡todo el mes!

– ¿te ha dicho como se llama el tratamiento?

– Sí, espera que me acuerde… pipio… . No, no, algo como quipiotepia.

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– ¡OH, no! Perico, no se dice así es quimioterapia.

– Bueno Lucia, por eso vengo, porque no entiendo ¿por qué se ha enfermado? Además, ahora con quién juego al fútbol es mi amigo del alma.

– No exageres Perico, tu amigo volverá a jugar
contigo, pero ahora se tiene que poner bien.- Lucia, pero ¿por qué enferma un niño?

– Perico, cariño. Los niños y los adultos todos enfermamos alguna vez, porque o bien no
cuidamos el cuerpo como es debido, o también porque…. ¡Verás! Imagina que tu cuerpo es un ordenador, pero a veces este ordenador no hace lo que uno quiere que haga, o bien….

– ¡o bien se nos olvida la clave para que funcione!,dijo Perico.

– Perico, que pillastre eres! , eso solo me ha pasado dos veces, comento Lucia

– Sí, pero tuviste que llamarme.

– Claro!, para eso eres tu el entendido. Bueno, a lo que iba; nuestro cerebro forma parte de ese ordenador, si las funciones no son correctas puede que el cuerpo-ordenador haga
lo que no es debido y aparece el fallo, la enfermedad.

– ¡Entonces los llevamos el ordenador al técnico!, respondió rápido Perico.

– Si, en este caso al Hospital donde yo os ayudo junto con otras personas a poneros bien.

– ¿Y qué es la quicio….. eso?

– quimioterapia, Perico, qui-mio- te- ra- pia. Mira, hijo es un medicamento que actúa como si fuera un superhéroe y ataca a las células que nuestro cuerpo ha fabricado y están
defectuosas.

Lucia le enseñó un dibujo que guardaba con cariño de un niño que pasó por su hospital.-Lucía propuso a Perico ir a ver a su amigo cuando estuviera mejor y el doctor le permitiera visitarlo.

Así paso unos diez días, aunque los amigos se llamaban por el móvil y se escribían notas que los padres de Javier le llevaban. Los dos amigos tenían muchas ganas de verse y
llegó el día.

Perico, estaba nervioso iba de la mano de Lucía. Aquel sitio era muy grande y tenía muchos pasillos de colores con dibujos muy bonitos. Perico abrió bien los ojos para no perderse nada.

– Perico, dijo Lucía, ahora vamos a entrar donde está tu amigo pero tienes que ser un chico responsable, tenemos que hablar bajito para no molestar a los demás y no podemos correr porque sino las enfermeras creen que pasa algo grave. ¿de acuerdo?

– Si, entendido. Me siento como si estuviese en una “pelí” de aventuras.

Lucia me explico, que Javier por el tratamiento de quicio…eso (ya no me acuerdo, bueno pero vosotros sí ¿verdad?), pues bien , su pelo se había debilitado y tuvo que cortárselo al cero como los grandes actores y futbolistas.

Cuando vi a mi amigo nos abrazamos estaba muy guay, tenía una gorra del Barça; aunque yo sin saber nada le llevaba mi gorra del Madrid, mi amigo se rió a carcajadas, estamos muy contentos de vernos.

Le dije que yo quería tener ese corte de pelo para parecerme a él , pues me recordaba a
Beckam. Estuvimos jugando a la play toda la tarde, y me presentó a sus enfermeras. Se parecían a Lucía en sus miradas cariñosas.

Después le trajeron la cena, un poco pronto, el no tenía ganas de comer, pero le conté la historia de Lucía, y le dije que tenia que cuidar el cuerpo mientras los médicos y las enfermeras le arreglaban el ordenador (¡Era algo así! ¿No?)

Pues hizo efecto, mí amigo se lo comió casi todo.!Entró una enfermera y le recordó que tenía que lavarse los dientes después de comer. Lo peor fue cuando me lo recordó a mí, le tuve que prometer que desde ese día lo haría todos los días después de comer.

Javier estuvo de acuerdo con la enfermera y todos hicimos un lema < una boca limpia y unos dientes sanos hará que los alimentos me ponga fuerte y guapo> Todos acabamos riéndonos porque Javier esa mañana había hecho un dibujo para el hospital,para que todos los niños se unieran al lema.

Javier me contó que en el Hospital hay un colé y que hacía un montón de cosas, tenía aburrido al “profe”.
Mi amigo es un empollón sin remedio y eso no lo sabía el profesor.

Me contaba que en la unidad donde estaba ingresado venían a verlos unos amigos voluntarios
que le enseñaban a jugar con los globos haciendo figuras, además se organizaban actividades y que dos días antes estuvieron en el Hospital dos futbolistas del Córdoba.

Javier me regaló un autógrafo de uno de ellos para que lo enseñara en clase, que Grande es mi amigo.

Cuando llegó el día del alta fui a verlo a su casa, estaba un poco debilucho para jugar al fútbol, pero me prometió que haría ejercicio para recuperarse.

Todas las tardes paseábamos junto a su madre y nos contábamos cosas.

Javier aún iba unos días al Hospital para que su doctor lo explorase y algunos día se tenia que poner la quicio…,quimioterapia .¡Anda! ya me salió.

Todavía no podía ir al colé, pero yo le ayudaba con las tareas junto al profe que iba a su casa.

Pasó el tiempo y Javier solo tenía que visitar al doctor de vez en cuando.Cuando llegó el verano fuimos juntos de campamentos, lo pasamos muy bien. Porque el campamento era muy especial, nos llevaban unos voluntarios muy divertidos.

Teníamos hasta una enfermera, se llama Andrea, y me recuerda mucho a mi amiga Lucía.Mi amigo está bien y con esta experiencia que
hemos vivido estamos todavía más unidos. Además hemos conocido a muchas personas que nos pueden ayudar cuando estamos enfermos.

Y hemos aprendido que “nuestro cuerpo hay que cuidarlo para poder hacer lo que pensamos, queremos y deseamos”.

¡Hasta otra amigos! y cuidar vuestro cuerpo.

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16 pensamientos en “MI AMIGO JAVIER

  1. danna

    Me parese q el cuento fue dulce y explica a los niños de q de ven cuidarse mas a los q están en el hospital
    ME ENCANTO EL CUETO

    Responder
  2. Marynolis

    que cuento tan profundo me llego al corazon pues tenia, una, amiga higual y la perdi, le yendo el cuento la recorde y llore

    Responder
  3. ana maria

    hola he leido este cuento porque yo estoy mala tambien y me ha parecido muy bonito a mi madre tambien le ha gustado y me ha dicho que para que me cure tengo que comer mucho y lavarme los dientes todos los dias para que me cure porque estoy mala de una cosa muy rara y se parece al lo que tenia el niño yo se que el cuento es mentira pero me tengo que comer mucho y lavarme los dientes todos los dias bueno adios

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  4. Javier gaztelu

    El cuento me parece, dulce, tierno, cariñoso y enaltecedor de la amistad, con generosidad infantil

    siendo dos niños y el deporte rey los personajes que nos trasmiten su amistad y nos la hacen

    compartir sin ninguna reserva.

    Felicito a la Autora, es susceptible de copiar incluso robarle la idea, merece la pena.

    Javier Gaztelu

    Responder

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