LAS LUCES DEL JAPON

Diccionario:
Gurisadas- niños
Patas- piernas
Che- amigo

Cuentos cortos para niños escritos por: Ana Barchukderodriguez.

Hoy es un día de mucho calor, según dijo mamá. Estamos en el “veranillo de san Juan”.

Estoy aburrido es hora de siesta y no debo hacer ruidoSalgo quizá alguien esté afuera -, recapacita Juan.

Cristián – ¡Qué te parece una aventura en el camino sobre la tierra roja, cuando está oreada como ahora que hace días no llueve, descubrís cada cosa!– susurra Juan.

Vamos, así no molestamos y nadie nos reta.- contesta Cristian y salen.

A las dos cuadras llegan y comienzan a mirar cuando Juan ilustra:

Aquí en este suelo que parece de chocolate podemos encontrar, una gorda, misiones y una guitarra-.

– ¿Qué descubriste? –

Un cohete espacial, un micrófono, y si alzamos uno de estos pedazos de tierra por la marca de la rajadura, estoy seguro de que podremos ver Japón. ?Recuerdas Cristián que nuestra maestra nos mostró en el globo terráqueo que al otro lado de sudamérica está Japón?

Cuando aquí es de noche, allá es de día, ahora es día. Así que si cavamos, seguro, veremos las luces allá.- Responde Cristián.

¡Dale Cristian!, trae una palanca, la ponemos aquí en la rajadura de la tierra y podremos levantar este pedazo de suelo.– incita Juan.

Nooo ¡que aparato que sos!… esa palanca es muy gruesa… busca un palo más fino y fuerte… siii ese puede ser. –protesta Juan.

Cristián entrega a Juan la madera mientras ordena – coloca aquí… en la hendidura, inclina la palanca con fuerza… ahora pongo este taco para detener… ¡eso, así!

Espera que te ayudo Cristián; agarro, levanto y tumbo este mosaico de suelo. ¡ya está!.- auxilia Juan.

Comencemos a cavar con ese palo.- Corean.

Espera, Cristián, voy a traer otra cosa. Este pedazo de chapa puede servir. Cava, cava, cavemos más hondo… ¡dale más!- alienta Juan.

¿Sabes de qué me acordé juan?… de esa vez cuando salimos a ver las inundaciones del paraná, nos metimos en ese camino privado, ¿te acuerdás?.,el señor nos dijo: ¡¡Qué hacen gurisadas!! ¡¡No saben que por aquí no se puede pasar!! nos faltaron patas y ruedas en las bicis para volver. Mira si ahora nos aparece un japonés y nos dice algo parecido, por suerte nos entenderemos-.

Continuemos cavando, es seguro que veremos Japón.- asegura Juan

Allá es de noche, pronto comenzaremos a ver las luces. ¡Seguí cavando!. ya se ve una lucecita.-

-¡Viste te dije!… ¡qué magnífico!. – increpa Juan.

-¡Qué lindo es estar así, acostado, cerca del descubrimiento!.-presume Cristián satisfecho.

-Hace tanto calor y la tierra está tan fresca, parece que al infierno lo trasladaron al polo.-

-Che che…. abre tus ojos Cristián y mira…

-¿Estamos en Japón? -interroga Cristián

-oñoko oko ooo

-¿Cómo te llamas?- averigua Juan

-Yoko.

-Por suerte entendió.

-oñoko oko o

-¿Qué dirá?… ¿Esto es Japón?, vuelve a preguntar Cristián.

-No, soy Yoko, la nueva vecina. Les vi venir y les seguí.

FIN

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2 pensamientos en “LAS LUCES DEL JAPON

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