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Magia

LA ROSA MAS LINDA Y MAGICA

Cuentos infantiles escritos por: Brissa

Érase una vez una niña muy linda con cabellos rubios y ojos azules y grandes, era muy hermosa, y su nombre es Julieta.

Un día sus abuelitos Jerry y Tomasa la buscaron para que baya con ellos al parque, pues hacía mucho tiempo no los veía porque viajaba mucho con su mamá, cuyo nombre es Melisa, es una mujer muy bonita y muy trabajadora.

Cuando llegaron al parque ella y sus abuelos, empezó a correr y jugar por todo el parque con los niños y niñas, sus abuelos se sentaron bajo la sombra de un enorme árbol, tomando un rico terere con un sabroso gusto a limón.

Cuentos cortos: La abeja y la flor prohibida

Luego Julieta corrió por un sendero de hermosas flores como: rosas, margaritas, etc. Tenían un aroma muy agradable, de
repente ve la rosa más linda y con un aroma a perfume estupendo y única rosa blanca del parque que había visto en toda su vida, fue corriendo a mostrárselo a su abuelita Tomasa y su abuelito Jerry, a ellos también les gusto mucho. ...seguir leyendo este cuento corto »

EL SUEÑO DE ELENA

Elena y Diego eran dos hermanos que vivían en una casita en lo alto del bosque.

Vivían allí porque su padre Juan se dedicaba a cuidar del bosque, plantaba árboles, cogía la resina que salía de ellos, limpiaba las ramas del suelo y las usaba para calentarse en el invierno, daba de comer a los animales… y muchas cosas más.

Juan disfrutaba mucho viviendo en el bosque y contribuyendo con su trabajo a que este planeta nuestro, el planeta Tierra, fuera un lugar cada vez más habitable y más limpio para todos sus habitantes, y también para las generaciones futuras.

Pero Diego y sobre todo Elena, no estaban tan contentos de vivir en el bosque tan lejos de sus amigos, de las tiendas donde poder comprarse chuches, y de todas las atracciones que hay en la ciudad.

Cuentos infantiles - El hada madrina

 

Un caluroso día de verano, Elena se durmió después de comer y empezó a soñar. Un hada apareció junto a ella y le dijo:

- Hola Elena, yo soy tu hada madrina y te puedo conceder un deseo si tú quieres.

La cara de Elena de pronto se llenó de alegría y sin pensárselo dos veces le contó cuál era su sueño, quería vivir en la ciudad, como tantos otros niños para poder ir al circo, al teatro, y poder comprarse muchas chuches, casi todos los días.

El hada madrina la escuchaba con mucha atención, y después de reflexionar un tiempo, que a Elena le pareció eterno, le dijo: ...seguir leyendo este cuento corto »

LA PACIENCIA DEL PAYASO JOB

Érase una vez, un payaso llamado Job, al que le gustaba tanto actuar en el circo, que no era capaz de soportar la espera de varias horas hasta que le tocaba actuar a él.

Hasta tal punto llegó la impaciencia de Job, que empezó a actuar antes de que abrieran las puertas del circo, por lo que, cuando llevaba ya un rato actuando, se daba cuenta de que no había nadie riéndose…. y empezaba a llorar.

Esta situación se repetía todos los días que había función de circo, y Job se deprimía tanto al ver el circo vacío, que una vez que se llenaba de público ya no era capaz de salir a actuar.

Cuento el payaso del circo del sol

La trapecista María se dio cuenta de lo que le pasaba a Job, y fue a hablar con él. “Job, tienes que ser más paciente, porque te necesitamos. Si tú no sales cuando te toca, nunca seremos un circo completo, y no vendrán a vernos nunca más…

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EL PORTAL NAVIDEÑO

Hace mucho frío, las noches están llegando más temprano y en el cafetal los grillos cantan sin parar. Allá arriba en el cielo hay una estrella que a mis ojos es gigante y en el aire se respira un olor a magia.

Esa estrella grandota, que brilla tanto, nos anuncia que se acerca navidad, mi mamá me ha contado que es la “estrella del niño”, así le dicen porque según cuentan sirvió de guía a unos reyes, unos magos llamados Melchor, Gaspar y Baltasar que siguieron su ruta para ir a adorar al Niño que nació en Belén.

- Mami, para qué está alisando esos papeles? es que va a envolver un gran regalo?

- Qué guila más necia, ya no moleste más, deje de preguntar, no ve que necesito hacer el portal.

- ¿El Portál mami?, y ¿cómo lo vamos a construir, le alcanzo la goma? Mamá, ¿por qué hacemos un portal en la casa todos los años?.

Vea, quédese quieta y le cuento, pero ya deje de molestar con tanta preguntadera. – Todos los años hacemos un portal porque representamos el nacimiento del Niño Jesús en Belén. La virgen María y José se refugiaron en un establo para que naciera Jesús; nació muy pobrecito, no tenía nada, su mamá lo colocó en un pesebre donde se alimentaban los animales pero él, Jesús, era un niño muy hermoso y una mula y un buey ayudaron a calentarlo.

La noche que nació el Niño Jesús esa estrella grandota que a usted tanto le gusta brilló más que nunca y los pastores sabían que esa era la señal en el cielo que les anunciaba el nacimiento del redentor. Muchos pastorcitos fueron a adorarle y los Reyes magos también siguieron la luz de la estrella para llegar hasta el pesebre y allí le regalaron a Jesusito Oro, Incienso y Mirra.

- Yo no entiendo eso que me dijo ma, ¿qué es un redentor?. Él era un redentor porque fue el hijo de Dios, que vino a la tierra para que fueran perdonados nuestros pecados, ay pero, eso usted todavía no lo entiende, ya cuando sea grande sabrá de qué le hablo, eso si, no se olvide de decir una oración todas las noches porque Jesús siempre la espera.

Entre tanta preguntadera mi mama iba poco a poco armando el portalito, el papel lo pegaba en la pared y le ponía goma y escarcha para que brillara. Con la ayuda de algunas piedras y cajas iba formando irregularidades que se asemejaban a las montañas, luego, en alguna parte bien visible colocaba una casita donde estaban José, María, la mula y el buey y un pesebre vacío. Con tuquitos de madera tomados del banco de carpintería de mi abuelo y con pedacitos de cartón hacía casitas, que generalmente pintaba de color rojo o verde y así formaba un pueblito. Luego colocaba lana, o musgo para hacer caminitos y muchos animalitos y, las plantas mal llamadas párasitas, que traían de la montaña porque en esa época florecen. Las ovejitas atraían mi atención, cada año se ponía una o dos más, según alcanzara la platilla para comprar los adornos.

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LA NAVIDAD DE JESUS

Jesús era un niño de cinco años, que vivía en España, y más concretamente en una ciudad llamada Barcelona.

A Jesús le gustaba mucho la Navidad, y se pasaba todo el año ansiando que llegaran las fechas señaladas de Diciembre.

Tanto ansiaba que llegaran las Navidades, que decidió hacer un curso de magia, para ver si podía adelantar el tiempo y que las Navidades llegaran antes.

Y así lo hizo, terminó su curso de magia y aprendió a controlar el tiempo, de tal manera que su habilidad consistía en adelantar el tiempo para que pasara más rápido de lo normal.

De esta forma, si Jesús estaba lo suficientemente concentrado, podía hacer que por cada minuto que pasara, se llegara automáticamente al mes siguiente.

Cuando dominó su habilidad, todas las noches del 6 de Enero se concentraba durante 11 minutos y medio, y cuando terminaba su concentración… ¡¡ya estaba en las Navidades siguientes!! De esta forma, para Jesús siempre era Navidad… ¡Qué gran idea!, ¿no?

Así pasó varios años, disfrutando de sus poderes de mago, hasta que un día, cuando estaba abriendo los regalos de Navidad, su madre le preguntó: “Jesús, cuéntame qué cosas has hecho este año de las que te sientas orgulloso..“. Y se hizo un gran silencio.

Toda la familia de Jesús estaba callada, expectante, para ver qué decía Jesús…

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LA BRUJA SINCERA

Érase una vez, una bruja que no podía parar de decir lo que pensaba. Era la bruja con más sinceridad de todos los tiempos.

Para la bruja sincera, esto sólo suponía problemas. Por ejemplo, un día cuando iba a hechizar a un monstruo malo, le dijo: “Estate quieto monstruo, que para hechizarte y encerrarte en una cueva necesito que no te muevas…

Y claro, el monstruo al oír esto, salió corriendo y la bruja sincera no volvió a verle el pelo…

Y esto le pasaba muchas veces, que cuando iba a hacer un conjuro a alguien, antes de realizarlo le contaba lo que iba a hacerle, y claro, todo el mundo salía corriendo, y así no se puede embrujar a nadie.

Cuentos cortos-la bruja piruja

La bruja sincera estaba preocupada, porque no podía realizar su trabajo sin que la gente saliera corriendo

Un día, después de viajar con su escoba durante toda la noche para reflexionar, llegó al castillo de las brujas y les dijo a todas sus compañeras: “No puedo más, no valgo para ser bruja…” Y a continuación se echó a llorar..

La bruja superiora se acercó a ella y le dijo: “Tengo una idea: tú, la bruja sincera, a partir de ahora serás nuestra entrenadora personal..

La bruja sincera dejó de llorar, y se quedó extrañada porque no sabía a qué se refería la bruja superiora, así que esperó a que ésta siguiera hablando… ...seguir leyendo este cuento corto »

¡VAMOS AL CIRCO!

Todos los años viene el circo Nueva Esperanza. Todos los niños esperamos ansiosos para ver el león cuando abre su boca grandota y ruge mostrando sus enormes colmillos.

El domador es un joven alto que pone su cabeza dentro de la boca del león y se escuchan los gritos de temor de todas las mujeres y niños.

Todos pensamos que le va a arrancar la cabeza de un solo mordisco. Pero no, el joven domador saca la cabeza sonriente de la boca del león y todos lanzamos un suspiro de alivio. Y es que el domador conversa con el león antes de cada función, el león lo mira y ruge como comprendiendo sus palabras.

Yo creo que son muy buenos amigos por la manera en que se comprenden y trabajan juntos. El domador usa el látigo en cada función, lo golpea contra el suelo y lo hace sonar como un silbido, así el león obedece.

Después sale de la oscuridad el mago Miguelito, todo vestido de negro que hace desaparecer a un tucán verde, con ...seguir leyendo este cuento corto »

LA MARIPOSA INVISIBLE

Dori era la mariposa más multicolor de todo el universo de las mariposas, conocido como Alai. Cuando Dori volaba por los enormes prados de Alai, llenaba de color y luz, allí por donde pasaba.

Dori era una mariposa muy feliz y cualquiera que se acercara a ella se contagiaba de entusiasmo y optimismo.

Pero un día gris y lluvioso, llegó a Alai un horrible lagarto verde en busca de comida. Lo peor de todo era que la comida preferida del lagarto verde eran las mariposas.

Cuentos infantiles - La mariposa invisible

Todo el mundo en Alai sabía de la existencia de este horrible animal que iba en busca de mariposas. Durante muchos años las mariposas de Alai, habían estado tranquilas y seguras en aquel lugar, pues nadie en el universo conocía de su existencia.

Pero todo cambió, cuando una de las mariposas más malvadas de Alai se marchó en busca de nuevos prados. Justo en ese momento, conoció al terrorífico lagarto verde, quién estuvo a punto de comérsela. Sin embargo, la astuta mariposa hizo un trato con él para que la dejara con vida.

No no me comas“, le dijo la malvada mariposa con voz temblorosa.

Dame una razón para no comerte“, le dijo el lagarto.

Te diré un lugar en el que hay miles y miles de mariposas“, le respondió.

Ahí fue donde empezó la pesadilla para el reino de las mariposas, Alai… ...seguir leyendo este cuento corto »

EL DESEO DE LA PRINCESA

Hace muchos muchos años, en un reino muy muy lejano, existía un enorme castillo en el que se hallaba una joven princesa llamada Isabel.

La princesa Isabel acababa de cumplir 18 años, y como en todos sus cumpleaños, Isabel volvió a pedir el deseo de todos los años, justo antes de soplar las velas de la gran tarta de cumpleaños, que sus padres, los reyes, le habían regalado.

¿Sabes cuál era ese deseo que la princesa pedía año tras año?… Nadie en el reino, conocía el deseo que la princesa Isabel pedía cada año. Pero sin embargo, en un lugar muy lejano al reino de la princesa, se encontraba una bruja malvada que sí conocía el deseo de la joven princesita…

 

Cuentos infantiles - El deseo de la princesa

La bruja sabía cual era ese deseo, porque había sido ella quién le dio a la princesa una pócima con tan solo 3 años, pues tenía envidia de la gran belleza que ya tenía la princesa por aquel entonces, pues no podía soportar que fuera más guapa que ella.

Desde ese día, en el que la princesa Isabel, tomó la pócima de la bruja, el mismo día de su cumpleaños le crecía una verruga en la cara… Pero el día de su 18 cumpleaños, antes de soplar las velas la princesa pensó su deseo: “Por favor, quiero que se me quiten todas las verrugas de la cara“, y después sopló.

Como todos los años, el deseo de la princesa no se había cumplido, así que triste y cansada de que su deseo no se hubiese cumplido, decidió irse a dormir. Pero al día siguiente, algo inesperado ocurrió. Cuando la princesa Isabel se levantó y se miró al espejo, no podía creer lo que estaba viendo, así que se lavó la cara con agua fría, para ver si era una alucinación lo que había visto, pero no, era muy real.

La princesa Isabel se había levantado sin ninguna verruga en la cara, entonces gritó: “¡¡ Se ha cumplido mi deseo!!” y feliz y muy muy contenta, salió corriendo para decírselo a todo el mundo del reino.

Al otro lado del reino, se encontraba la malvada bruja pegándose cabezazos contra la pared, pues se equivocó en la fórmula de la pócima. La bruja no podía creerlo, ahora la princesa sería para siempre más guapa que ella.

FIN

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ANGEL DE LA GUARDA

Cuenta una leyenda de una estrellita, muy pequeñita y brillante. Todos la llamaban Rojita, por su color tan peculiar. Todos creían en ella, por ser la primera en aparecer en plena noche. Todos pedían sus deseos y sueños a Rojita, por tener esa magia tan misteriosa, de hacerlos realidad. Una noche como otra, una niña le pide un deseo tan extraño que confundía a Rojita. En ese deseo, la pequeña niña le pedía que le dé un Ángel de la guarda, le mando un beso a estrellita y con una sonrisa que abarca hasta el mismo sol, se marcho.

La estrellita busco y busco, y no encontró a ningún Ángel para ella. A lo contrario le dio un ser a quien llamaría mejor amigo. Pero, ese no era lo que ella le pedía y era la primera vez, en no hacer un sueño en realidad. La estrellita se entristeció y dejo de brillar en el manto negro de la noche, comenzó a perder su color y por más que las personas la buscaban, ella en silencio se quedaba. Poco a poco su brillo se perdía y poco a poco las personas ya no creían en ella.

Pasaron los años y en una noche, Rojita tan triste y apagada, escucha de nuevo una voz que la llamaba, pero esta vez esa voz tan dulce era conocida:

-Rojita, Rojita, aparece de una vez, he pasado buscándote pero nunca te veo en el cielo. Quería agradecerte por mi sueño cumplir, te pedí un Ángel y me diste el mejor. Gracias de nuevo y espero verte hermosa como la última vez que te vi.

La estrellita confundida pero feliz por el mensaje, se asoma a ver y ve a aquella niña convertida ya en mujer, junto a ella estaba ese ser que la estrellita le dio y se dio cuenta de que los ángeles no necesitan alas, porque un Ángel es aquel que te cuida, te brinda su amor, es tu equilibrio, es tu vida y es sin importar las circunstancias, tu amigo. Entonces la estrellita anonadada se quedo y feliz su color apareció y entendió que ese Ángel tiene nombre y es su mejor amigo. Después de ese día la estrellita volvió a creer en ella, a querer cumplir más deseos y volvió a brillar con la misma magia de antes y las personas volvieron a verla en lo más alto de la oscuridad y a pedir sus deseos, pero con una diferencia, jamás se volverá a apagar.

FIN

Cuento infantil escrito por María José López Muñoz, 19 años.

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