Imaginación
EL PESCADOR DE ESTRELLAS
Cuentos infantiles para niños escritos por: Marta Garcia de Herreros, Barcelona.
Isaac era un niño de diez años que padecía insomnio. Por alguna desconocida razón, pasada la media noche se despertaba y nada le servía para conciliar de nuevo el sueño. Había probado contar ovejas, leer cuentos de aventuras, beber leche caliente, montar rompecabezas pero todo era inútil.
Un médico le sugirió que oír el ruido del mar le ayudaría a dormirse. Desesperados sus padres decidieron mudarse a un pueblecito de mar y alquilaron una torre sobre un acantilado. Isaac estaba maravillado con aquel lugar.
La primera noche se fue a dormir con la ventana bien abierta. Escuchaba el rumor del mar como una si se tratara de una melodía de buenas noches, pero la emoción acumulada le impidió de nuevo dormirse. Se levantó y de puntillas salió por la puerta trasera que daba al jardín. No llevaba linterna pero el cielo estaba muy iluminado y él no le tenía miedo a la noche.
Llevaba un rato caminando por los acantilados cuando de repente divisó una figura. Se acercó con cautela como si fuera un espía de película y se escondió entre unas rocas. Cuando la vista se le acostumbró a la oscuridad vio a un hombre mayor sentado en el borde del abismo. Entre las manos sostenía una caña de pescar muy larga que llegaba hasta el mar. De vez en cuando recogía el hilo de la caña, separaba algo que Isaac no conseguía ver y lo dejaba en una cesta a su lado.
UN ELEFANTE SE BALANCEABA
Había un vez una mamá elefante que vivía en la sabana, rodeada de grandes árboles, jirafas, rinocerontes y un sin fin de lagos cuyas aguas eran de un azul cielo.
Un día la mamá elefante tuvo un elefantito, al que llamó Pumba.
Era un elefantito adorable, sin embargo Pumba tenía mucho miedo a dormirse ya que pensaba que si se dormía, vendrían los leones a comérselo.
La mamá elefante que tenía mucha paciencia tuvo una idea para ayudar a su pequeño hijo a que durmiera plácidamente.
Mamá elefante preparó una hamaca entre dos palmeras para que Pumba pudiera descansar. Sin embargo, no había forma, Pumba no cerraba los ojos por nada del mundo…
Así, mamá elefante tuvo otra idea, le cantaría una canción para dormirse que aprendió de su abuela.
Mamá elefante empezó a cantar:
- Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que no se caía fueron a llamar a otro elefante, dos elefantes se balanceaban… ...seguir leyendo este cuento corto »
SOCORRO! HE PERDIDO MI SUEÑO!
Cuentos infantiles para niños escritos por: Valeria Neme (Argentina).
Hoy me desperté, y aunque lo intenté varias veces, mi sueño se había ido.
Llamé a mamá, que vino rápido y con cara de dormida. Le conté que había visto un arco iris, que volaba en un cometa y que estaban mis amigos jugando conmigo.
Pero ya no podía volver allí, cerraba mis ojos con fuerza, pensaba en mi sueño una y otra vez pero volver era imposible.
Mamá me contó que a veces recordamos las cosas lindas o feas de nuestros sueños, pero que no podemos volver ahí, sólo lo podemos hacer con nuestra imaginación.
Era un hecho, esa mañana se había escapado mi sueño. ...seguir leyendo este cuento corto »
QUE LLUEVA QUE LLUEVA
En un lugar de la Tierra llamado África, vivía un niño llamado Jambó. Desde muy pequeño Jambo había aprendido los cantos mágicos de su abuelo y maestro, Abú.
Contaba la leyenda, que cuando el maestro Abú subía a la montaña y cantaba a los dioses la canción “Que llueva que llueva“, conseguía que durante unas horas estuviera lloviendo en todo el continente africano.
A Jambó le habían explicado desde muy pequeño que en el lugar en que vivía él y toda su familia, era un lugar muy seco ya que llovía muy poco, y por eso había sequía, y muy poca agua. Así que desde muy pequeño Jambó supo lo importante que era cuidar el agua y no derrocharla.
Un día, Jambó iba paseando por medio del desierto y se encontró con una lagartija de color amarillo, ya que estaba camuflada, pues apenas se distinguía del suelo. Esto lo hacían para protegerse de otros animales.
- ¿Qué te pasa lagartija? no tienes buena cara…, le preguntó Jambó con preocupación.
- No puedo moverme de aquí porque no tengo fuerzas, llevo días sin beber ni una gota de agua, este verano está siendo muy duro para mí jovencito.., le respondió la lagartija.
- Yo te llevaré conmigo, intentaremos conseguir algo de agua.
Jambó llevó a la lagartija amarilla a un pequeño charco de agua para que pudiera beber, y después la dejó bajo unos pequeños matorrales donde daba la sombra.
Rápidamente Jambó fue a ver a su abuelo Abú, para decirle que debían de ir a cantar a los dioses a la montaña para que volviera a llover, pues los animales estaban en peligro, ya no quedaba casi agua.
Así que juntos subieron a la montaña y comenzaron a cantar la canción “Que llueva que llueva…”. ...seguir leyendo este cuento corto »
EDUCAR EN POSITIVO
Iker era un niño algo especial, pues aunque todo el mundo le quería mucho por su gran bondad y su enorme corazón, era un niño algo frustrado y triste, pues sus padres no le habían educado en positivo.
Sin embargo, un día los padres de Iker se dieron cuenta que cada vez que le castigaban y gritaban, Iker se sentía muy mal y no podía reaccionar. Así que decidieron buscar ayuda y fueron en busca del caracol azul.
El caracol azul es un caracol que habita en las orillas del río azul, conocido por sus aguas azuladas como el cielo. Cuenta la leyenda que es un río mágico, y que por eso el caracol azul consiguió sus poderes, ayudar a los papás a educar en positivo.
Una mañana los padres de Iker, mientras que él estaba en el colegio, fueron en busca del caracol azul.
Estuvieron más de dos horas caminando por la orilla del río azul, llamando una y otra vez al caracol.
- “Caracol azul, ¿dónde estás?“, gritaba la madre de Iker.
- “Yo creo que el caracol azul no existe, volvamos a casa“, le decía su marido.
De repente, el padre de Iker pisó algo muy duro, parecía una piedra… Inesperadamente, la piedra desprendió una luz azul que hizo caerse al padre de Iker al suelo, lo que le provocó que se pusiera de mal humor…
Justo al levantarse, vio que no era una piedra lo que le había hecho caer, sino que era el caracol azul… ...seguir leyendo este cuento corto »
PEDRITO Y EL CUMPLEAÑOS DE ANITA IV
Cuento para niños escrito por: Michel Martinez Bedevia.
Como ustedes saben Pedrito y Anita son dos niños muy traviesos, pero todas sus travesuras son para ayudar a alguna persona o resolver algun problema.
Pero también son muy buenos y sobre todo justos, por eso fueron escogidos para salvar el mundo de los cuentos de un hombre muy malo que tiene encerrados a todos los personajes de los libros de cuentos.
Este hombre malvado sólo dejo libre a la madrasta de la cenicienta y sus dos hijas, porque éstas lo ayudaron a encerrar a todos los personajes de los libros de cuentos. Y este hombre malo tambien quiere robar todos los libros de cuentos para que los niños no puedan leer.
Pedrito y Anita, que están en el mundo de cuentos le preguntan a la abuelita de Pedrito ...seguir leyendo este cuento corto »
EL HEROE DEL LLANTO
Luis era un niño de 6 años muy especial, al que le lloraban los ojos continuamente y no podía hacer nada por remediarlo.
Sus padres lo habían llevado al médico, pero les habían dicho que no sabían que le pasaba a Luis.
Luis estaba muy apenado por su problema, ya que no tenía solución.
Un día, sus padres le dijeron: “Luis, tienes que aprender a vivir con eso. Siéntete orgulloso de ser único y empieza a disfrutar de tu vida“.
A Luis le dio que pensar mucho esas palabras de sus padres, y asumió con un poco más de optimismo su problema.
Poco a poco, sin darse cuenta, Luis iba ...seguir leyendo este cuento corto »
EL MONSTRUO TUERTO
Había una vez, un monstruo muy muy malvado que trataba de hacer la vida imposible a los ciudadanos del reino donde vivía.
En uno de los pueblos del reino, había un señor que había perdido uno de sus ojos en un accidente de trabajo, es decir, que era tuerto. Pues bien, siempre que el monstruo pasaba por ese pueblo, iba a visitarle a su casa y se reía de él. Le decía: “Señor tuerto!! ¿Me ves bien? Jajaja!“.
Hasta que un día, después de que el monstruo llamara al timbre de la casa del ciudadano tuerto, éste, una vez que oyó como se metía con él, cogió una piedra y se la lanzó al ojo derecho del monstruo.
El monstruo empezó a gritar del dolor, y posteriormente se dio cuenta de que ...seguir leyendo este cuento corto »
MI HADA MADRINA
Cuento infantil escrito por: Stephania Ferreyra.
Era un día de calor y Laura (una niña que le gusta el agua) ,se introdujo en la piscina junto con dos amigas Ana y Mili. Al rato las mamás de Ana y Mili las pasaron a buscar y saludaron a Laura y a su mamá. Laura salió de su pileta y se sentó a tomar un licuado.
Después de unos minutos sintió que alguien tocaba su hombro. Para su suerte era su hada madrina “Adelina”. La hada madrina le contó a Laura que venía porque necesitaba que le hicera un favor. Laura preguntó a su hada madrina qué favor. El hada madrina respondió: “necesito algo que solo tu puedes hacerlo“.
Laura sintió escalofríos. Su hada madrina prosiguió: “necesito que cierres tus ojos y pienses en algo bonito“. Laura se negó y le dijo :”seguro que es una trampa de esas que hacen los adultos”. El hada madrina dijo: “confía en mí Laura, nada malo te sucederá. Irás a un lugar donde encontraras personas que desde allí arriba siempre te desearon lo mejor“. Ella siguió negándose y dijo que no querría.
Acabo de unos días, la niña, arrepentida, fue al parque más cercano de su casa, donde había una fuente. Se vio reflejada en el agua y recordó lo que había dicho su hada madrina: “cierra los ojos y piensa en algo bonito“. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL ESCARABAJO AZUL DE LOS REYES MAGOS
Dice una leyenda, que tres escarabajos azules viajan con los reyes magos todos los años, para ayudar a repartir juguetes a los niños.
Los escarabajos azules tienen un poder muy especial, y es el de permitir que los camellos se muevan tan rápido que puedan entregar todos los juguetes a tiempo.
Cuando un escarabajo azul no está, los camellos de los reyes magos viajan lentos como tortugas. Pero cuando los escarabajos van con ellos, corren como liebres por todo el mundo.
Cuenta la leyenda, que un día de reyes de un año muy lejano, uno de los tres escarabajos azules cayó enfermo, y los tres reyes magos se encontraron con sus tres camellos lentos para emprender el viaje de la noche del 5 al 6 de Enero.
Asustados por la situación, los tres reyes magos, que eran muy sabios, juntos, empezaron a buscar una solución para poder entregar a tiempo los millones de regalos para todos los niños del mundo.
Finalmente, después de mucho pensar y dialogar, llegaron a la conclusión








