Fantasmas
EL GATO MIEDOSO
Cuentos para niños escritos por: María Abreu
Había una vez un gato llamado Nino que le tenía miedo a la oscuridad. Era juguetón, amistoso y sobre todo le gustaba mucho la carne, por eso siempre soñaba con cazar y comer un manjar de ratas.
Una noche mientras su dueña la señora Rita veía la tele, el gato Nino se paseaba tranquilamente por el salón de la casa. Momentos después la señora Rita apagó la tele y acercándose a su gato le dijo:
_ ¡Dulces sueños gatito Nino!
Luego la señora Rita apagó la luz y se fue a la cama.
El gato Nino en medio de la oscuridad comenzó a mirar para todos los lados y de repente alcanzó a ver tres figuras blancas que se movían encima de una mesa y corrió hasta esconderse debajo del sofá pensando que estaba viendo a tres fantasmas.
En ese instante los tres fantasmas empezaron a moverse con piruetas y saltos sobre la punta de sus pies. Luego saltaron de la mesa y realizando movimientos de derecha a izquierda se iban acercando cada vez más al sofá. El gato Nino ahí debajo escondido sintió tanto miedo que sacó sus uñas intentando clavarlas en el suelo de madera para sentirse más seguro, y por momentos dejaba de respirar para que los tres fantasmas no lo detectaran; pero no pudo aguantar más la respiración y se le escapó un maullido.
La señora Rita al escuchar el maullido de su gato se levantó de la cama, fue al salón y encendió la luz. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL CAMPING MALDITO
La familia Pérez se fue de vacaciones, como todos los años, a su camping favorito, uno que se encuentra muy cerca de la playa.
Este año vieron algo muy raro nada más entrar en el camping, todas las casetas y bungalows estaban cochambrosas y medio derruidas, había telarañas por todos lados y el agua de la piscina estaba verde…
La madre, el padre y los dos hijos salieron del coche porque no se creían lo que estaban viendo…
Mientras estaban todos con la boca abierta, algo inesperado ocurrió: la puerta por la que habían entrado con su coche se cerró violentamente, y comprobaron que ya no podían salir…
Todos se metieron dentro del coche y cerraron los seguros para que no les pasara nada. Después de un rato en silencio, la familia observaba cómo iban desfilando por delante del coche unos cuantos fantasmas que les miraban fijamente…
De repente, el fantasma que iba delante en el grupo, empezó a hablarles: ...seguir leyendo este cuento corto »
EL MISTERIO DEL FANTASMA FILOMENO
Cuentos infantil escrito por: Helena Ruano
Había una vez un pequeño pueblo situado a orillas de un río y rodeado de grandes montañas. En el mismo centro de la plaza había un colegio donde el maestro, don Antonio, que era muy sabio, estaba hablando con sus alumnos. Perico, el más pequeño de la clase, le había preguntado a don Antonio si existían los fantasmas.
—Claro que no —contestó el maestro—, ¿por qué lo preguntas?
—Porque mi abuelo me ha contado una antigua leyenda sobre un fantasma que vivía en una cueva y que asustaba a los niños.
—Yo nunca he oído hablar de ese fantasma, y llevo muchos años en el pueblo —les dijo el maestro—. Mejor será que os olvidéis de esa historia porque los fantasmas no existen, queridos niños. Bueno, pues ya se acabó por hoy la clase. ¡Que paséis buen fin de semana! —se despidió don Antonio.
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FANTASMON, EL REY DE LOS FANTASMAS
En el reino de los fantasmas, no había nadie mejor que su rey, el rey Fantasmón.
Todos los fantasmas del reino creían en él como si no hubiera nada más en el mundo. Para todos, era el fantasma más sabio, guapo y bueno.
Todos los días, el rey Fantasmón era ayudado a hacer sus tareas por fantasmas voluntarios, que se iban turnando día tras día.
Todos formaban parte de su corte real, y cuando no le ayudaban unos, lo hacían otros, para que Fantasmón nunca tuviera que hacer nada sólo.
Un día, todos los fantasmas decidieron, que Fantasmón les enseñara cómo hacía él para asustar a sus víctimas por las noches.
Fantasmón no sabia hacer nada si no le ayudaban, así que para no defraudar al resto, dijo que no podía enseñarles porque estaba muy cansado.
Otro día, le pidieron que les enseñara a vestirse con esas sabanas y esas cadenas que le quedaban tan bien… pero ...seguir leyendo este cuento corto »
EL FANTASMA DEL COLE
Había una vez un colegio muy muy viejo, pero que todavía seguía funcionando y dando clases a los niños y niñas de un pueblo.
El colegio tenía por lo menos 500 años, y por el habían pasado personajes importantes como Albert Einstein, o Edison, que fue el inventor de la bombilla.
En los últimos años, en el colegio habían ocurrido sospechosos acontecimientos, y los niños no paraban de repetir que había un fantasma que trataba de matarlos a todos…
Lo último que había ocurrido en el colegio, era que había desaparecido una pizarra de la clase de primaria. Cuando esto sucedió, los profesores empezaron a tomarse más en serio, lo que antes les parecía un cuento de terror para niños.
En todo el colegio empezaron a buscar la pizarra, tanto niños y niñas como el profesorado, hasta que Javier, un niño de primaria, gritó: “La he encontrado, estaba colgada de la portería de fútbol del patio del cole!!”
El profesor de gimnasia, recogió la pizarra de la portería, y al darle la vuelta, leyó la siguiente inscripción: “Soy el fantasma del cole, si queréis que deje de molestaros, reuniros todos los niños del cole conmigo en el gimnasio esta tarde. Pero no quiero que venga ningún profesor…”
Los profesores se asustaron mucho, pero los niños en vez de asustarse, tenían ganas de conocer al fantasma y saber lo que les iba a contar…
CASPY EL FANTASMA
Era un día nublado y gris, cuando Claudia se dirigía hacia el colegio como todos los días, aunque hoy, no fue por el mismo camino que siempre…
Claudia decidió esta vez ir por la calle de la antigua casa encantada, que así era conocida por todos los habitantes del pueblo.
Un día, cuando Claudia era más pequeña, su abuela le contó una historia de terror, que sucedió en la casa encantada. Al final de la historia la abuela le dijo: “Claudia, ten mucho cuidado al pasar por delante de la casa encantada, y nunca mires a la mirilla de la puerta, prométemelo“.
Claudia se quedó muy pensativa después de escuchar aquella historia de fantasmas de la casa encantada. Pero sin embargo, había algo dentro de ella que le decía que debía comprobar si era verdad que en aquella casa vivían unos malvados fantasmas, pues Claudia era una niña muy curiosa.
Así que hoy, Claudia emprendió su camino al colegio por el camino donde se encontraba la casa encantada. Al pasar por delante de la casa, recordó las palabras de su abuela, aunque decidió no hacerle caso y miró por la mirilla de la enorme vieja puerta de madera, pero no conseguía ver nada.
Durante un buen rato, Claudia estuvo mirando la casa encantada, las ventanas, las cuales estaban llenas de polvo, aunque algunos de ellos tenían un círculo del cristal totalmente limpio, como si alguien lo hubiera limpiado para poder ver la calle. Además, los barrotes de hierro de las ventanas estaban oxidados y algunos de ellos no estaban en su sitio, así que Claudia tuvo una idea.
Aún tenía tiempo para llegar a clase, así que decidió entrar por una de las ventanas que se encontraban medio abiertas para ver qué había dentro de la casa encantada.
La verdad es que Claudia estaba un poco asustada, pues si era cierta la historia de aquella casa, podría estar en peligro… sin embargo, se armó de valentía y entro a la casa encantada. De repente, escuchó un golpe, como si una puerta se hubiera cerrado. Claudia se encontraba en un gran salón, lleno de muebles antiguos cubiertos por una gran capa de polvo. Decidió salir al pasillo, y justo allí, se encontró con Caspy, el fantasma de la casa encantada.
Claudia se quedó paralizada, no podía moverse del miedo que tenía al ver aquel fantasma dar vueltas alrededor suya. Entonces, Caspy le dijo: “Hola, no tengas miedo, no voy a hacerte nada“.
A Claudia no le salía ni una sola palabra, estaba muy muy asustada… ...seguir leyendo este cuento corto »


