Cuentos de nuestros lectores
PILI, LA PEQUITAS
Cuento Corto para niños/as, creado por: Diana Lagarda
Pili, era una niña pecosita que tenía muchas ganas de ir a la escuela, pero no podía, porque vivía muy lejos. Su casa estaba en lo alto de un cerro, muy lejos de la ciudad.
Un día estaba Pili, recogiendo flores en el campo, cuando de repente, vio que se acercó a ella una mujer muy bella.
-¡Hola! niña, ¿Cómo te llamas?, le pregunto aquella mujer. ...seguir leyendo este cuento corto »
PEPE EL PESCADOR Y LA TRUCHA JUANA
Cuento Infantil para niños/as, creado por: Martin Bravo
Esta es la historia de Pepe y Juana.
Un día Pepe, un afamado pescador de la zona decidió ir a pescar una trucha que se le había resistido año tras año a su padre, abuelo, bisabuelo, nadie de
la familia, había podido conseguir el citado trofeo. La trucha se llamaba Juana, era muy lista y grande. Tenía unos ojos vivos y brillantes, una pintona rioja y parda preciosa, grande por que nunca se había fiado de nadie, pero Pepe tenia mucha paciencia y había ideado un plan infalible. ...seguir leyendo este cuento corto »
GOTITAS DE AMOR (4ª Parte)
Cuento Infantil para niños/as, creado por: “La Ecologista”
La maestra nombró la “Brigada Ecológica Escolar” y destacó que el problema de la contaminación, debe ser tratado de forma integral a través de políticas y planes de manejo ambiental, ya que diversos factores la generan. Uno de ellos es el crecimiento acelerado de la población, que conduce a una mayor producción de desechos, debido al consumismo de productos, muchas veces innecesarios, asociado a un modelo de desarrollo capitalista, que valora más lo económico, antes que lo social y ambiental, restándole importancia al agotamiento de los ecosistemas, que no solo pone en riesgo la estabilidad del planeta, si no también, la salud de las personas, de allí la necesidad de erradicar este sistema e impulsar un modelo de Desarrollo Sustentable, compatible con el ambiente, donde se consoliden los verdaderos valores éticos de conservación. ...seguir leyendo este cuento corto »
GOTITAS DE AMOR (3ª Parte)
Cuento Infantil para niños, creado por: “La Ecologísta”
La niña se dio cuenta que en cada gotita de amor que caía del cielo, se esparcieron muchos valores como: la Equidad, Generosidad, Confianza, Humildad, Amistad, Gratitud, Honestidad, Responsabilidad, Cooperación, Sinceridad, Tolerancia, Fraternidad, Igualdad, Justicia, Caridad, Honradez, Solidaridad, Respeto, Amor y el valor al Trabajo. ...seguir leyendo este cuento corto »
GOTITAS DE AMOR (2ª Parte)
Cuento Corto para niños/as, creado por: “La Ecologista”
La niña se detuvo un momento, a contemplar el paisaje y escuchar el trinar de las aves, que se encontraban en un nido, que estaba en una rama de un árbol muy frondoso del bosque, se dio cuenta, que ese lugar era mágico, no sólo por su belleza, sino también, porque allí si existía un equilibrio ecológico, porque no había ningún factor, que perturbara el buen funcionamiento de ese ecosistema. ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MARIPOSA, LA LUNA, Y LA RANA QUE DEJO DE CANTAR… (PARTE V)
Cuentos infantiles escritos por: Alex (Salamanca). Parte V
Se acercó al tronco caído, recogió la diadema y elegantemente se la puso sobre el pelo negro, una luz intensa iluminó su cara y la ranita observó que sonreía dulcemente. La joven de blanco caminó hacia el estanque, sus pasos eran delicados, y dejaba tras de si una estela brillante, como hacen los cometas.
Cuando llegó al estanque se agachó, la pequeña rana verde estaba tan embelesada que no se movió, el viento se paró para no molestar, y la joven de blanco extendió su mano hacia la ranita, que como hechizada se posó de un salto en la palma.
La joven habló muy suave.
- Hola ranita, cantaste para mi aquella noche y tu canto llegó a mis oídos y a mi alma, quise conocerte y agradecértelo, pero en el camino las sombras de la noche a la que pertenezco, quisieron llevarme a su mundo oscuro, rompieron mi imagen de plata, y dejé de oir tu canto. ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MARIPOSA, LA LUNA, Y LA RANA QUE DEJO DE CANTAR… (PARTE IV)
Cuentos infantiles escritos por: Alex (Salamanca). Parte III
Cuando los pájaros y los primeros rayos del sol la despertaron, ansiosamente recordó la extraña figura de la noche anterior, un reflejo muy brillante junto al tronco caído volvió a llamar su atención, la diadema seguía allí, sobre la hierba, y los pájaros revoloteaban junto a ella, fuera quien fuera la figura vestida de negro no la había encontrado.
De alguna manera se sintió feliz, recordó la extraña pareja que se besó sobre el tronco caído, pero sin su luna no volvería a cantar, se sentía abandonada… aquella noche su luna se rompió en mil pedazos y su blanca luz que vestía de plata su estanque, había desaparecido, sin embargo la brillante diadema que descansaba sobre la hierba, le hacía sentir que algún día la volvería a ver .
Saltó como todas las mañanas a su nenúfar y escuchó un leve aleteo a sus espaldas.
- ¡¡¡Hola!!!
Se dio la vuelta.
Era una criatura fantástica, elegante, delicada, tal vez lo más bello que jamás había visto, vestía de color naranja, azul, negro, y amarillo, la luz se reflejaba sobre su cuerpo, y brillaba tanto como los reflejos del sol en la piedras húmedas. ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MARIPOSA, LA LUNA, Y LA RANA QUE DEJO DE CANTAR… (PARTE III)
Cuentos infantiles escritos por: Alex (Salamanca). Parte III
El caballo se detuvo junto al estanque, el sonido que producían sus cascos al chocar con el suelo, cesó, y también la vibración.
La ranita saltó sobre los nenúfares de noche en su estanque antes de plata, y se metió entre sus piedras asustada, pero no se durmió, y escuchó, y miró.
Un hombre joven descendió del caballo, vestía elegante, llevaba botas de cuero negro y una capa también negra que dejaba ver una espada en la cintura, al cabo de poco tiempo apareció de repente, como surgido de la nada otro jinete, su caballo era de un blanco inmaculado, y se detuvo justo al lado del primero, una mujer bellísima de larga cabellera negra, vestida de blanco, se acercó al caballero y le abrazó.
La ranita les miraba desde las piedras de su estanque y aunque había decidido no volver a cantar nunca, intentó hacer el menor ruido posible, estaba tan asustada… ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MARIPOSA, LA LUNA, Y LA RANA QUE DEJO DE CANTAR… (PARTE II)
Cuentos infantiles escritos por: Alex (Salamanca). Parte II
- Y volarás como los pájaros?
- Así es,- respondió Mae la oruga- Ya lo verás, en un mes volveré a verte, y me reconocerás…
- Bueno, y donde vas ahora? –preguntó la ranita_
- Debo subir al árbol de nuevo, mis cortas patas me permiten agarrarme al tronco, allí arriba está mi casa, y debo seguir comiendo hojas para poder cambiar, debo crecer. Espero no volver a caerme- Mae sonrió coqueta.
La pequeña rana verde observó a Mae alejarse y trepar el tronco, su ascensión era muy lenta, estuvo observándola horas hasta que la perdió de vista, cuando se quiso dar cuenta el sol se estaba ocultando y las sombras empezaban a reinar en la noche.
Estaba emocionada, tenía una nueva amiga, rara y un poco fea, pero simpática y coqueta, era muy emocionante, además pensaba en que significaría eso que Mae le había dicho ¿Cómo iba a cambiar?.¿Cómo podía volar, si no tenía alas? ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MARIPOSA, LA LUNA, Y LA RANA QUE DEJO DE CANTAR… (PARTE I)
Cuentos infantiles escritos por: Alex (Salamanca). Parte I
Érase una vez en un lejano mundo que ni siquiera los más viejos recuerdan como se llamaba, que vivía en un estanque una pequeña rana verde…
El estanque estaba en un bosque y era pequeño, un árbol muy grande hundía su tronco en sus aguas, y a su alrededor, helechos, y pequeños arbustos tapaban alguna flor de loto que tímida desplegaba sus pétalos al sol. Sobre el agua los nenúfares de día daban luz al pardo color del agua, y tras el crepúsculo, las flores de los nenúfares de noche saludaban coquetas a las estrellas.
Vivían también allí, ratones curiosos, peces de colores, y algún lagarto escurridizo, algunas veces animales más grandes venían a beber, zorros pícaros, tristes lobos solitarios, y hasta algún cervatillo, bien vigilado por la siempre atenta mirada de mamá cierva.
Los pájaros del bosque alborotaban con sus cantos y revoloteaban juguetones sobre el agua.
La pequeña rana verde, era muy feliz en su estanque, le gustaba ponerse al sol sobre los nenúfares de día y cantaba, es decir, croaba, que es como se le dice al canto de las ranas. Por la noche y de un salto se metía entre unas piedras y dormía soñando con la luna. ...seguir leyendo este cuento corto »



