Comida
MI EXPERIENCIA CON FAMIS (III)
Cuentos cortos escritos por: Tonny Alejandro Roa Blanco.
Pero el esfuerzo había valido la pena, pues creí haber dejado atrás a tan molesto personaje. Sin embargo………., la misma voz maliciosa
de hace un rato me volvió a susurrar
-La calle es muy peligrosa, no deberías salir de tu casa,
Mirando atrás me di cuenta que aquel ser, mi tormento seguía colgando de mi hombro, no me queda más, baje la cabeza y le dije:
- Es inútil todo esto, siempre estarás conmigo, y apenado tomé el camino de regreso a casa, toque la puerta, una y otra vez hasta que la tía Edelmira abrió y en un tono de alarma me pregunto:
- ¿Te encuentras bien? Sí le dije, pero Famis y yo sabíamos que eso no era cierto…. ...seguir leyendo este cuento corto »
MI EXPERIENCIA CON FAMIS (II)
Cuentos cortos para niños escritos por: Tonny Alejandro Roa Blanco.
Aquella noche no hubo forma de dormir, pues el extraño y diminuto personaje no se había ido, seguía inmóvil encima de mi hombro, repitiendo:
- Te llevaré conmigo soy muy malo con los que no comen….
Y yo en vez de no escuchar y deshacerme de ese mal espíritu con un resoplido de indiferencia le presté atención, eso causo que el espíritu se envalentonara y comenzara a hablar con voz más potente.
-Si desciendo de tu hombro y decido atacarte estarás perdido – dijo Famis.
Sin pensarlo dos veces, me metí en la cama y me envolví de pies a cabeza con la sabana, permanecí quieto y encogido, pensando y pensando, y tras mucho pensar, decidí:
- “Me comeré toda la comida que me sirva la Tía Edelmira” ...seguir leyendo este cuento corto »
MI EXPERIENCIA CON FAMIS (I)
Cuentos infantiles escritos por: Tonny Alejandro Roa Blanco (dedicado a “Davidcito”, su hijo de año y medio).
Era una tarde soleada, del verano del 83, recuerdo, cuando en compañía de mi madre, llegamos a casa de Tía Edelmira, pues resulta que mis padres se irían de viaje, y yo debería quedarme con ella.
-David, hazle caso a la tía, fue lo ultimo que escuché antes que mi madre partiera.
La tía Edelmira era una buena persona y yo me llevaba muy bien, con ella, solo discutíamos a la hora de comer. Pues ella estaba convencida, qué digo, segurísima que los niños sanos debían estar regordetes y rechonchos, y para ello era preciso devorar los grandes platos de comida hasta quedar exhaustos.
Así que como se imaginan me servia abundantes y variados platos de comidas, ordenados alfabéticamente según sus propiedades alimenticias. Era tanta comida que yo era incapaz de acabarlos.
- Come, come, -insistía ella-, a ver si engordas esos brazos que parecen dos palillos.
-Es que mi estomago esta a punto de estallar le protestaba, al tiempo que me daba pequeños masajes alrededor de mi inflamada barriga. Y ella con una mirada muy seria, y el ceño fruncido, me decía, – come porque si no lo haces, el espíritu del hambre vendrá y te llevara con el.
-¿El espíritu del hambre repetí asombrado? ...seguir leyendo este cuento corto »
MANZANA VERDE O MANZANA ROJA
Cuentos Cortos escritos por: Ruderico Diaz Romero (Venezolano). “Para todos los niños del mundo en especial para mis hijos Carmela y Rude…los amo!”
Atardecía y el cielo pasaba de azul a naranja, buscando esa tonalidad hermosa que sólo brinda la noche iluminada por las estrellas y una radiante luna.
Todos terminaban sus labores: los niños sus clases, los adultos sus trabajos y los ancianos sus paseos y conversaciones con sus camaradas en la plaza central, en donde más tarde todos se reunirían a celebrar, la llegada de la primavera y así acompañarla en su mágico andar, bendiciendo los huertos, campos y cosechas del lugar, para que las hortalizas, frutas y vegetales en general, nacieran contentos y llenos de energía sin igual, para alimentar a todos los pobladores de la ciudad.
Al día siguiente, todos pudieron comprobar que la cosecha obtenida era inmensa, rica y con mucha variedad, pero notaron que la manzana roja y verde no estaban en ningún lugar, por lo que los adultos la salieron a buscar, muy preocupados ya que esa fruta era la más dulce y llena de sana energía del lugar, por lo que los niños la iban a extrañar cuando al abrir sus loncheras en la escuela del lugar, aquella dulce fruta no estuviera dentro como siempre la mandaba su mama.
Luego de mucho buscar y no encontrar la manzana roja o verde conocidas del lugar, uno de ellos se puso a pensar: “será que la primavera una travesura nos quiso jugar y combinó la manzana con los colores del lugar?” ...seguir leyendo este cuento corto »
LA NIÑA Y LA PAPILLA
Estaba María, una niña de 1 año, sentada en su pequeña silla, mientras sus padres le daban de comer cucharada a cucharada de papilla.
Una vez que se había terminado la papilla, los padres sonrieron, y mientras tanto, María, que se había guardado toda la papilla en la boca, la escupió repentinamente a sus padres…
Cuando la madre de María empezó a llorar, María se dio cuenta de que había hecho mal, y para demostrar que estaba arrepentida y le quería pedir perdón a su mamá, hizo un esfuerzo y ...seguir leyendo este cuento corto »
LA SEÑORA MANZANA
Érase una vez, una manzana golden que siempre había vivido en un frutero. Llevaba tanto tiempo en ese recipiente, que ya estaba arrugada y un poco pocha…
Un día, uno de los niños de la casa decidió comérsela, y cuando le dio el primer bocado, lo escupió rápidamente porque le sabía muy mal.
Después de esto, la señora manzana fue lanzada hacia la basura, pero algo la paró y la volvió a dejar en el frutero.. Era la madre de ese niño, que a la vez que devolvía la manzana al frutero, le decía a su hijo: ...seguir leyendo este cuento corto »
LUIS Y LA LECHE MALDITA
Érase una vez, un país en el que sus habitantes tomaban leche de vaca para desayunar.
Desde que ellos recordaban, siempre había sido así. Pero llegó un año en el que algunos de los niños de ese país, empezaban a notar alergia a la leche de vaca.
Investigaron de dónde venía la alergia y resultó ser de la lactosa, un componente que tiene la leche de vaca..
Los niños dejaron de tomar leche para desayunar, y lo sustituyeron por zumos, bebidas de soja y otras bebidas. Pero aún así, los niños seguían teniendo síntomas de la alergia.
Se investigó mucho hasta que encontraron la razón de que persistiera la alergia, que no era otra que: a todos los alimentos envasados le echaban lactosa para conservarlos mejor..
Por eso cada vez que un niño tomaba cualquier alimento envasado, empezaba a ponerse malo, con unos fuertes dolores de estómago. ...seguir leyendo este cuento corto »
ADIVINANZAS DE FRUTAS Y VERDURAS
Hoy os dejamos una serie de adivinanzas clásicas de frutas, que hemos oído todos cuando éramos niños, y que podemos compartir con nuestros hijos, alumnos, nietos, sobrinos, o lo que sea… ![]()
En este caso se trata de adivinanzas de frutas, verduras y hortalizas. Este tipo de adivinanzas están pensadas para que desarrolles tu imaginación y llegues a la solución cada vez más rápido. Aquí tienes 5 adivinanzas distintas para que puedas probar tu ingenio.
Oro parece
plata no es,
el que no lo adivine
bien tonto es.
No soy de plata
plata no soy.
Ya te he dicho
quién soy.
Blanca por dentro
verde por fuera.
Si quieres que te lo diga
espera.
Si quieres las tomas
y si no las dejas.
Suelen decir
que son comida de viejas.
En el campo me crié
atada con verdes lazos,
y aquel que llora por mí
me está partiendo en pedazos.
Esperamos que os hayan gustado estas adivinanzas de toda la vida sobre frutas y verduras, y dejad vuestros comentarios con las soluciones!! (Si es que os las sabéis, claro…)
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EL DOMINGO DE LA TORTILLA EN LA PLAYA
Érase una vez, una tortilla llamada Pati, que iba todos los domingos a la playa metida en un “taper”, o en una bolsa de congelados.
Pati estaba harta de que, siempre, en verano, cuando iba a la playa, se ponía perdida de arena, sobretodo cuando hacía mucho viento.
Ni “tapers”, ni bolsas, nada podía hacer que no le entrara arena de la playa.
La tortilla solía ir a la playa con su amigo el pimiento, que también opinaba lo mismo sobre la playa, ¡era un asco para ellos!
Un día, una niña se dio cuenta que la tortilla y el pimiento ...seguir leyendo este cuento corto »
PEPI, EL PEPINO ESPAÑOL
Érase una vez, un pepino llamado Pepi que había nacido en una de las maravillosas huertas del sur de España.
El pepino Pepi, acababa de ser recogido por el hortelano de la huerta. Pepi, había estado durante varios días en aquella tierra, concretamente desde que era pequeño y tan solo era una pequeña semilla, hasta hoy, que le habían recogido.
Después de una revisión minuciosa, de cada uno de los pepinos de las huertas de toda España, los clasifican y los envasan para su posterior distribución. Así es como, Pepi y sus amigos los pepinos, llegarían a los mercados y a las casas de las personas.
Pepi, el pepino, junto con el resto de pepinos de su huerta, fueron colocados en cajas por el hortelano, y metidos en un camión frigorífico para transportarlos a Alemania, pues les gustaban mucho los pepinos españoles.
Cuando los pepinos llegaron a Alemania, el camionero Juan los descargó en el almacén que tenían preparado los alemanes para guardar las verduras. Pero de repente, Pepi sintió que algo le había picado pero no pudo ver quién había sido…
Al día siguiente, Pepi y sus amigos tenían que pasar por una habitación para comprobar la calidad de los pepinos. Pero de repente, un hombre con cara muy seria, vio a Pepi, lo estuvo observando durante unos minutos, y dijo: “este pepino está contaminado, no se puede comer“.
Al otro lado de la ventana, estaba riéndose sin parar, el mosquito que había en el almacén de verduras alemán, que era el mismo que había picado a Pepi.
En ese momento, Pepi se dio cuenta que aquel mosquito, era el culpable de todo lo que había sucedido. Sin emargo, el comprador de pepinos ...seguir leyendo este cuento corto »





