Castillos
EL JARDIN ENCANTADO
Cuentos para niños escritos por: María Abreu
Había una vez un príncipe que se sentía muy solo y cada tarde salía al jardín de su castillo a escribir poemas sin descubrir que un hada lo miraba todas las tardes escondida detrás de las flores.
El príncipe no se detenía a contemplar la belleza de su jardín porque siempre estaba con la cabeza agachada escribiendo sus lamentaciones.
Un día, aburrido de hacer siempre lo mismo se le ocurrió la idea de cortar todas las plantas y las flores de su jardín para hacer una piscina más grande que la que tenía, así que escogió a cinco de sus siervos para que lo destruyeran.
El hada del jardín cuando vio que los siervos venían a destruir el jardín se puso en contacto con todos los árboles y con todas las flores para que no se dejaran cortar.
En ese instante el jardín cobró vida y mágicamente los árboles empezaron a sacar sus brazos de ramas y dándoles azotes a los siervos los tiraban al suelo.
Las flores se unieron a la batalla y comenzaron a utilizar sus dulces fragancias y sus lindos colores para atraer a los insectos los cuales llegaron por aire y tierra. Y picándoles por todo el cuerpo le produjeron hinchazón en la piel.
Los siervos salieron del jardín corriendo y muy asustados le contaron lo sucedido al príncipe Pablo.
El príncipe sorprendido les explicó que donde hay flores es natural que encuentren insectos, y que las ramas de los árboles se mueven por el viento que sopla.
Pero para salir de dudas envió a otros siervos al jardín para que lo destruyeran. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL SECUESTRO DE BLANCANIEVES
Cuentos cortos para niños escritos por: J. EDUARDO LOPEZ M. ( MEXICALI).
Uno de los reinos de nuestro planeta vivía en paz y en armonía, allí habitaban los siete enanitos y Blancanieves, hasta que un día, aparecieron unos rufianes y secuestraron a Blancanieves, dejando en la casa una nota que decía: si quieren volver a ver a Blancanieves, nos deben dar a cambio 100 millones de dólares, atentamente Bruja Malvada.
Cuando llegaron a su casa los siete enanitos estaban preocupados, no porque se llevaran a Blancanieves, sino porque nadie les haría la comida ni les limpiaría su casa mientras trabajaban, así que presurosos llamaron a la policía, al llegar les marcaron al grupo táctico de antisecuestros, el cual estaba formado por la líder Caperucita Roja, que poseía poderes psíquicos, Cenicienta, la cual estaba encargada de la organización y los sistemas de computo del equipo, Pinocho, el cual era un ninja experto en combate y artes marciales.
Al realizar la investigación pertinente, Caperucita utilizó su poder psíquico y localizó el lugar donde tenían privada de su libertad a Blancanieves.
Cenicienta inmediatamente buscó la dirección en internet y la localizaron, por medio del sistema GPS. Mientras tanto en su castillo la Bruja Malvada seguía todos sus movimientos a través de su espejito mágico, y al darse cuenta de que iban en su busca, mandó a su fiel ayudante Peter Pan a que les tendiera una emboscada con una basuca y unas cuantas granadas.
Afortunadamente, Cenicienta por medio de su computadora le insertó un virus y un nuevo vídeo en donde su coche explotaba en una emboscada, al verlo la Bruja Malvada se alegro y se dispuso a descansar, metiéndose a bañar muy confiada. ...seguir leyendo este cuento corto »
MUKI, LA PRINCESITA DE LA VERDAD
Muki era una niña de 5 años, hija de la reina Mukota que gobernaba todas las tierras del reino.
A Muki la llamaban “la princesita” por lo pequeñita que era. Todo el mundo estaba encantado con ella, siempre sonreía a la gente que veía pasar.
Con la misma edad de 5 años, un día triste, su madre murió, y debido a que su padre había desaparecido hacía algunos años, la princesita Muki era la única heredera.
Un día de primavera coronaron a Muki la princesita, como la nueva reina de todas las tierras.
Muchos de los ciudadanos del reino no confiaban en Muki para gobernar, ya que decían que era muy pequeña todavía y que iba a llevar al reino a la más profunda pobreza.
Pero Muki había estado siempre al lado de su madre, mientras ella gobernó, y como Muki era muy inteligente aprendió muchas cosas de cómo gobernar. Pero sobre todo, aprendió a ser sincera.
Uno de los antiguos consejeros de la reina, Picato, estaba convencido de que si conseguía crear desconfianza sobre la nueva pequeña reina, ...seguir leyendo este cuento corto »
LA MALDICION DEL INFANTE
Había una vez un reino, en el que los reyes tenían un único hijo, al que todo el mundo llamaba “El infante“.
El infante era un niño de 8 años del que todo el mundo decía que estaba maldito, y que nunca debería reinar porque llevaría al reino a la máxima pobreza.
Un día el infante le preguntó a su padre, el rey: “¿Papá por qué dice la gente que estoy maldito y que no debería reinar?”
Su padre le contestó, que una vez, hace 5 años, apareció una bruja en el reino, y fue la que lo dijo por primera vez.
A partir de que la bruja dijera que el infante estaba maldito, mucha gente en el reino miraba con miedo al niño heredero.
Pero el rey, al ver a su hijo preocupado por oír esas mentiras absurdas, decidió hacer algo al respecto…
Vistió a su hijo el infante con una capa oscura, le puso unos cuernos de mentira, y le pintó la cara de rojo. Le dio instrucciones a su hijo de lo que tenía que hacer, y el infante lo haría encantado, ya que se lo iba a pasar muy bien… ...seguir leyendo este cuento corto »
JUAN SIN MIEDO
Juan era el menor de 2 hermanos, que vivían en una casita pequeña en un pueblo español, junto a su padre.
El hermano de Juan era un chico inteligente al que todo el mundo admiraba, incluido su padre. Sin embargo, de Juan pensaban que era un chico tonto que no se enteraba de nada.
Un día, el padre de Juan le dijo: “Juan, no mires a tu hermano que tiene sangre en la mano y puede darte miedo..”
Juan se quedó paralizado y le dijo a su padre: “Papá, ¿qué es eso del miedo? No se lo que es el miedo..”
Su padre, pensando que se había vuelto más tonto todavía, le echó de su casa y le dijo: “¿No sabes lo qué es el miedo? Pues vete por ahí a buscarlo“.
Y así lo hizo Juan, salió de su casa a buscar el miedo para enterarse de qué significaba esa palabra.
Durante 3 meses corrió innumerables aventuras, con osos salvajes, esqueletos vivientes, serpientes venenosas, … pero salía ileso de todas las amenazas y nunca llegaba a tener miedo. Juan seguía pensando: “¿Qué será eso del miedo? Quiero saber qué es el miedo!!!” ...seguir leyendo este cuento corto »
LA PROMESA DEL REY PANADERO
Había una vez un rey, llamado Luis, que prometió a todos los ciudadanos del reino una bolsa de pan cada día, para que ninguna familia pasara hambre .
Todos los habitantes estaban felices y contentos con el rey Luis, porque gracias a él tenían pan para comer cada día.
Pero llegaron los malos tiempos, y los productores de pan tuvieron que dejar de vender pan al rey Luis. El rey Luis no descansó hasta encontrar otro productor de pan que le abasteciera para todo su reino, y finalmente lo encontró.
Al cabo de unos meses, los negocios le volvieron a ir mal al nuevo productor de pan, y tuvo que dejar de vender pan al rey Luis.
El rey siguió buscando otro productor de pan, pero ya no encontró ninguno más en todo el país, por lo que tenía que encontrar alguna solución.
Reunió a todos los ciudadanos en la plaza del castillo, y les invitó a que alguno de ellos que estuviera sin trabajo, hiciera el pan para todo el reino. Ese día, en la plaza había un hombre que ...seguir leyendo este cuento corto »
SAMI, EL MONSTRUO ENAMORADO
Cómo iba a pensar Sami, el malvado monstruo del bosque de Lord, que algún día, su furia y agresividad pudieran desaparecer… Pero sí, ocurrió.
Un día, cuando Sami se encontraba a punto de llevar a cabo un malvado plan, que llevaba tiempo pensando hacer, y que era asustar a todos los niños del pequeño pueblo llamado Vill, situado en la colina más alta del bosque de Lord, alguien le interrumpió…
“¿Pero dónde crees que vas monstruo?, no puedes sobrepasar el río… ese es el acuerdo que hicimos los monstruos con los aldeanos de Vill“, le dijo una monstrua muy enfadada. Tan enfadada estaba que empezaban a salir pequeñas llamas de fuego por su boca.
“¿Y tú quién eres? A mí ese acuerdo me da igual, haré lo que quiera… Jajaja“, se burlaba Sami el monstruo, sintiendo algo raro en su estómago.
“¡¿Ah sí?, pues tendrás que pasar por encima de mí!”, dijo Victoria la monstrua, muy pero que muy enfadada.
“Pues pasaré por encima de tí, pero nadie impedirá que mis planes de asustar a los niños se lleven acabo“, dijo Sami.
Pero justo en ese momento, cuando el monstruo estaba decidido a quitarse de un plumazo, con sus puños de piedra a aquella monstrua, algo en su interior hizo que su cuerpo y brazos quedasen paralizados.
EL DRAGON DE LA MAZMORRA
Érase una vez, un dragón que estaba encerrado en una mazmorra de un castillo muy muy lejano.
En el castillo vivían los reyes con su hijo pequeño, llamado Arturo. Arturo era un niño muy curioso, con lo que a sus cuatro años de edad, ya había descubierto la mazmorra del dragón, sin embargo, no le había dicho nada a sus padres.
Todas las semanas bajaba a ver al dragón e intentaba hablar con él, aunque sin éxito alguno, ya que el dragón no hablaba su idioma. Aún así, Arturo le contaba las historias que le sucedían en el castillo y así tenía un amigo con quien compartir sus aventuras.
Poco a poco, el dragón iba captando lo que le iba diciendo Arturo, y aunque no entendiera todas las palabras, sí que se daba cuenta de lo más importante de las historias que le contaba.
El dragón se moría de ganas de poder hablar con Arturo, así que empezó a intentar pronunciar palabras en el mismo idioma que Arturo. Poco a poco, iba aprendiendo a pronunciar algunas palabras, hasta que llegó el día en que pudo hablar con total normalidad con Arturo.
Así, llegaron a ser grandes amigos y se contaban muchas cosas, pero había una pregunta que el dragón nunca le contestaba a Arturo, y era esta: “¿Por qué estás en esta mazmorra?”
Arturo no estaba dispuesto a no recibir respuesta, por lo que se le ocurrió contar toda la historia a sus padres para ver si ellos sabían algo… Pero cuando los padres se enteraron de que Arturo había estado yendo a las mazmorras a ver al dragón, le castigaron y le dijeron que el dragón era muy peligroso y que no debía acercarse.
Arturo tuvo aquí la contestación a su pregunta: sus padres eran los que le habían encerrado, porque pensaban que era un dragón malo.
Arturo no estaba dispuesto a admitir que el dragón era malo, así que bajó a las mazmorras y decidió liberar al dragón que sus padres tenían capturado. ...seguir leyendo este cuento corto »
ROMUALDO Y ERNESTINA
Había un país que era el de Nunca Jamás. Este país era muy famoso pues en él tuvieron lugar las aventuras de Peter Pan. Pero no te voy a hablar de Peter Pan, te voy a hablar del Príncipe Romualdo que era el hijo del Rey de Nunca Jamás.
Romualdo era alto, rubio, con ojos azules y fuerte, muy fuerte. Pero Romualdo, a pesar de tener todo lo que se puede desear, siempre estaba triste. Para distraerse un poco salía a pasear con su caballo. Era un caballo blanco, de largas crines y se llamaba Sirio, como la estrella. Sirio no era un caballo como los demás. Nunca se cansaba y tenía una característica especial: ¡tenía alas! Podía volar.
Romualdo subía en él y juntos paseaban por todas las tierras del reino de Nunca Jamás. Sirio desplegaba sus alas majestuosamente y, elevándose al cielo, recorría las villas y condados del País de Nunca Jamás con Romualdo subido a su lomo.
El País de Nunca Jamás era precioso, ...seguir leyendo este cuento corto »
EL DESEO DE LA PRINCESA
Hace muchos muchos años, en un reino muy muy lejano, existía un enorme castillo en el que se hallaba una joven princesa llamada Isabel.
La princesa Isabel acababa de cumplir 18 años, y como en todos sus cumpleaños, Isabel volvió a pedir el deseo de todos los años, justo antes de soplar las velas de la gran tarta de cumpleaños, que sus padres, los reyes, le habían regalado.
¿Sabes cuál era ese deseo que la princesa pedía año tras año?… Nadie en el reino, conocía el deseo que la princesa Isabel pedía cada año. Pero sin embargo, en un lugar muy lejano al reino de la princesa, se encontraba una bruja malvada que sí conocía el deseo de la joven princesita…
La bruja sabía cual era ese deseo, porque había sido ella quién le dio a la princesa una pócima con tan solo 3 años, pues tenía envidia de la gran belleza que ya tenía la princesa por aquel entonces, pues no podía soportar que fuera más guapa que ella.
Desde ese día, en el que la princesa Isabel, tomó la pócima de la bruja, el mismo día de su cumpleaños le crecía una verruga en la cara… Pero el día de su 18 cumpleaños, antes de soplar las velas la princesa pensó su deseo: “Por favor, quiero que se me quiten todas las verrugas de la cara“, y después sopló.
Como todos los años, el deseo de la princesa no se había cumplido, así que triste y cansada de que su deseo no se hubiese cumplido, decidió irse a dormir. Pero al día siguiente, algo inesperado ocurrió. Cuando la princesa Isabel se levantó y se miró al espejo, no podía creer lo que estaba viendo, así que se lavó la cara con agua fría, para ver si era una alucinación lo que había visto, pero no, era muy real.
La princesa Isabel se había levantado sin ninguna verruga en la cara, entonces gritó: “¡¡ Se ha cumplido mi deseo!!” y feliz y muy muy contenta, salió corriendo para decírselo a todo el mundo del reino.
Al otro lado del reino, se encontraba la malvada bruja pegándose cabezazos contra la pared, pues se equivocó en la fórmula de la pócima. La bruja no podía creerlo, ahora la princesa sería para siempre más guapa que ella.
FIN
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