Historia del jardín de dos colibríes II

Cuento corto escrito por: Mariache, Nicaragua.

Todos juntos decidieron encontrar el por qué de la falta de agua y al final, la mariposa blanca con puntitos rojos en las alas, llegó con la noticia:

No hay agua, porque, allá arriba, en el manantial que esta al pie del monte y de donde viene el agua al jardín, cortaron todos los árboles grandes, jenízaros, ojoches, nísperos y cedros que lo protegían y como resultado el pobrecito se está secando“.

Cuentos cortos mira quien salta

 

Antes en ese manantial llegaban todo tipo de insectos y toda clase de libélulas además de los venados, tigres, mapaches y gatos del monte, ahora ni siquiera las ranitas se han quedado, todos se han ido, pues ya no hay vida.

El manantial prácticamente no existe, entonces poco a poco la fuente del jardín de los colibríes se ha ido quedando sin agua.

Los lirios se han agobiado, las rosas están tristes, solamente los hibiscos más fuertes todavía tenían sus flores de colores vibrantes.

¿Qué hacer? El colibrí más grande dijo.- “Pues bien busquemos una solución, llamemos a todos nuestros amigos del bosque, ¡Hay que salvar lo que queda del manantial !.-

Necesitamos que las mariposas amarillas vayan en búsqueda de los venados, pizotes, mapaches y cerdos salvajes, para que escarben la tierra y así las semillas que los otros pájaros amigos, como los zanates, los guises y clarineros traigan puedan quedar sembradas a orillas del manantial.

Llamen a las ranitas para que ellas lleven en sus bocas agua para mojar la tierra, las mariposas blancas con puntitos rojos en sus alas, que vuelen llevando la noticia de la campaña para salvar el manantial, los monos ayudados por los tigres y gatos de monte, que vigilen que nadie se acerque a cortar ningún árbol y así con la ayuda de todos se pueda salvar el manantial que todos necesitamos.

Pero de tanto esfuerzo, el pobre colibrí más pequeño se estaba agotando, ¡Tenía que chupar miel!! Entonces la mariposa blanca de puntitos rojos en sus alas se fue en búsqueda de socorro y se encontró con un grupo de loros de frente roja y les explicó lo grave de la situación para el colibrí más pequeño.

Ellas que conocían el bosque seguramente conocerían de alguna flor con miel para su amiguito el colibrí. Una de ellas dijo, “Yo conozco una orquídea que tiene miel, voy a llevársela a tu amiguito” .

Así junto con la mariposa blanca de puntitos rojos en las alas llegaron donde estaba el colibrí pequeño con la orquídea que tenia miel y el colibrí pudo recuperarse. Ahora solo quedaba esperar que volvieran las lluvias para que el manantial volviera a llenarse de agua y esta llegara a las fuentes del jardín de los colibríes.

Hay chorritos cantarines en la fuente, las mariposas amarillas y las blancas con puntitos rojos en las alas vienen cada día al jardín saludando a la ranita que dormita bajo las hojas grandes esperando el momento de cantar su serenata de croa croa y sus amigos los dos colibríes chupan felices la miel de los lirios y los hibiscos, y las libélulas doradas que ponen una nota de cristal de lujo en el jardín en donde el agua fluye y se dispersa en abanicos de arco iris.

El ruido de la fuente es el canto de la vida, porque sin agua no hay vida y es el canto de la alegría de la unión entre todos los que participaron en la campaña de salvar el manantial porque sin el manantial todos habrían desaparecido.

Cantan felices en honor a la vida y a la amistad, los loritos frente roja, los guises y clarineros en las mañanas y en el anochecer las ranitas cantan su serenata de croa croa.

FIN

3 pensamientos en “Historia del jardín de dos colibríes II

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

catorce − tres =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>