Cuentos de Piratas
EL PIRATA BARBANEGRA
Había una vez, un barco pirata llamado “la selva negra“. Se llamaba así porque cualquiera que entrara en él, nunca jamás lograba salir.
La selva negra surcaba los mares con un solo pirata a bordo: su capitán, el pirata barbanegra.
Barbanegra era conocido por todo el mundo, y su fama de raptar y asesinar gente se había extendido hasta los 5 continentes.
Un día, volvieron a casa todos a los que el pirata Barbanegra había raptado, y volvieron muy muy tristes diciendo: “el pirata Barbanegra nos ha dejado“.
Los que oían las palabras de los secuestrados no se lo podían creer, y decían: “pero, ¿no os alegráis de que el pirata os haya liberado?”
Todos los secuestrados, sorprendidos, respondían: “Nunca nadie nos había tratado tan bien, y ahora Barbanegra está muerto, por eso estamos tristes“.
“Pero, ¿no os había secuestrado?“, preguntaban los familiares… ...seguir leyendo este cuento corto »
EL PIRATA BUENO DE LA NAVIDAD
Había una vez un pirata malo, que se dedicaba a asaltar a todos los barcos con los que se encontraba.
Este pirata se llamaba Ulises, y su barco,”La Centella“, era el más grande y veloz de todos los que se habían conocido.
Era tan tan veloz, que el día de Navidad, se cruzó sin querer con el trineo de Papá Noel, y lo atrapó, ya que los renos no pudieron esquivar las velas de “La Centella”.
El pirata Ulises, sorprendido, le dijo a Papá Noel: “¿Qué haces tú por los mares, que no estás entregando regalos a los niños?“.
Y Papá Noel contestó: “Es que vengo a entregarte tu regalo…”
“¿Mi regalo?“, contestó el pirata Ulises.
Pero cuando terminó su frase, Papá Noel ya se había marchado de nuevo en su rápido trineo de renos.
Al lado del pirata había dejado, una caja envuelta para regalo, que el pirata se dispuso a abrir…
Era un sombrero de Papá Noel, con una carta que decía: “Estimado pirata Ulises, si aceptas este gorro de Papa Noel, podrás tener un nuevo trabajo, que consiste en ayudar a todos los barcos que te encuentres durante el año, y en Navidad, repartirás juguetes a las zonas de la costa.”
“Sí, claro, ¿y tú que me das a cambio?“, pensó el pirata Ulises. ...seguir leyendo este cuento corto »
LOS PIRATAS Y EL TESORO PERDIDO
Había una vez un barco invisible en el que habitaban unos piratas malvados. Estos piratas, iban navegando por todos los mares y océanos buscando un tesoro muy valioso, se trataba de un tesoro perdido, al que, aún nadie, había logrado encontrar.
Los piratas y su barco, eran invisibles, pues sólo si eras un pirata, serías capaz de poder ver aquel barco navegando por los mares. Que fuera un barco invisible, les permitía a los piratas, llegar antes que nadie, a todos los tesoros perdidos, pues no dejaban ninguna pista a su paso.
Como siempre, los piratas se dirigían hacia un tesoro perdido del que nadie nunca había oído hablar, pero sin embargo, este tesoro era muy especial, pues guardaba un gran secreto…
Los piratas, siguiendo con la ruta que marcaba el mapa del tesoro perdido, estaban impacientes por llegar cuanto antes a aquel lugar, pues creían que seria el mejor tesoro que nunca habían visto. El barco invisible de los piratas ya se encontraba en la isla en la que se encontraba el tesoro, eran los primeros en llegar a la isla, así que estaban muy contentos.
Tal y como indicaba el mapa del tesoro, tenían que dirigirse tierra adentro desde la orilla de la playa, concretamente debían dar cien pasos en línea recta, girar a su derecha y dar ocho pasos más, y justo ahí, enterrado en la arena se encontraría dicho tesoro.
Los piratas, con sus picos y palas, se pusieron a cavar todo lo rápido que podían, se iban turnando cuando se cansaban. Pero de repente, cuando ya llevaban cavado bastante tiempo, chocaron con algo de metal…
“Por fin lo hemos encontrado“, dijo un pirata.
Habían encontrado un viejo baúl en el que debía encontrarse el tesoro. Justo cuando lo estaban abriendo para ver el tesoro perdido del que nadie había oído hablar, pero del que existía un viejo mapa que llevaba hasta él, se dieron cuenta de que el baúl se encontraba lleno de arena y con un pergamino en su interior.
Rápidamente, uno de la piratas muy cabreado, cogió el pergamino para ver si explicaba donde se encontraba el tesoro.
El pirata empezó a leer: “Si has llegado hasta aquí, ...seguir leyendo este cuento corto »


