Cuentos de Ecología
GOTITAS DE AMOR (3ª Parte)
Cuento Infantil para niños, creado por: “La Ecologísta”
La niña se dio cuenta que en cada gotita de amor que caía del cielo, se esparcieron muchos valores como: la Equidad, Generosidad, Confianza, Humildad, Amistad, Gratitud, Honestidad, Responsabilidad, Cooperación, Sinceridad, Tolerancia, Fraternidad, Igualdad, Justicia, Caridad, Honradez, Solidaridad, Respeto, Amor y el valor al Trabajo. ...seguir leyendo este cuento corto »
CUENTO CORTO PARA DORMIR LA SIESTA (PARTE II)
Cuentos cortos para niños escritos por: Mª. Carmen Cardeñoso.
Es un pueblecito tranquilo en el que, aprovechando el agua que cae de la fuente, se ha formado un estanque con peces de colores, renacuajos, ranas; aves de todas las clases: jilgueros, tordos, palomas, milanos…, insectos de todos los tamaños, y un mundo completo de pequeños seres que viven su vida tranquilamente: moscas, mosquitos, saltamontes, mariposas, grillos, luciérnagas, hormigas, ciempiés….
En este pueblecito tan pintoresco, en cuya plaza del ayuntamiento está la fuente con su estanque, también hay un jardín. Un jardín precioso, poblado de numerosas flores de muchos colores y de muchas clases, hay rosas rojas, amarillas, blancas, también petunias azules, malvas… margaritas, pensamientos, azaleas…, y más y más clases de flores y arbustos.
A estas flores las protegen algunos árboles que, con su sombra, evitan los fuertes rayos del sol que a la hora del medio día caen con toda su fuerza sobre este jardín tan hermoso que rodea el estanque que hay en la plaza de este pueblecito.
Hace mucho que no llueve. Nadie riega ese jardín, ni esos árboles; el estanque está muy lleno, el agua no deja de caer, pero los árboles están un poco lejos, no pueden beber. Si los árboles se secan las flores se abrasarán con los rayos del sol, y la plaza ya no será la misma. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL LAGARTO Y EL ERIZO
Cuentos infantiles escritos por: Ana Barchukderodriguez
En las ruinas de san Ignacio, donde vive este lagarto, su familia, y sus vecinos. Justo a la hora de la siesta, cuando el sol como caldera del diablo calienta misiones y la sed se adueña de muchos animales. Algunos van hacia el río Paraná, otros al arroyo Yabebiry, y unos pocos a los bebederos de las gallinas en las casas vecinas, para calmar su sed.
Nuestro personaje debe cruzar la ruta 12 con la necesidad de beber. Y charlar con sus amigos, en el complejo Jesuita, cerca del cementerio.
Don lagarto mira hacia un lado y hacia el otro, como no viene ningún auto, atraviesa la carretera y sigue por el costado del asfalto hasta llegar al pedregal, ya dentro del complejo, donde estan lo reptiles al sol.
- Tengo mucha sed – dice al llegar antes de saludar.
Los lagartos asoleandose apenas lo miran. Y uno de nombre Bruno, a quién le corresponde en amistad, le saluda y esto hace que entre a la cuenta de que no había saludado y sin esperar.
– Buenas tardes amigos y familiares. Está lindo el sol. Me alegra verlos gozando de este reconfortante tiempo naranja -.
Los demás lagartos responden al saludo y siguen al sol sin moverse mucho.
- Tengo sed - agrega Ronco, que así se llama nuestro personaje. ...seguir leyendo este cuento corto »
PEPE Y EL BOSQUE ENCANTADO
Cuentos infantiles escritos por: Jahimar.
Cuenta que un buen día Pepe después de desayunar tomó el hacha y se dispuso a ir al bosque por leña, ya que era domingo y debía tener leña para toda la semana poder preparar los alimentos.
Al llegar al bosque, Pepe revisaba cuidadosamente cada árbol para de esta forma saber cual sería el que le funcionaría como leña en el hogar. De repente dio con el indicado, era grande y también muy frondoso.
Pepe se dispuso a cortarlo con el hacha, pero el árbol se movía y no permitió que el hacha lo tocara, Pepe soltó el hacha y se estrujaba los ojos ya que no podía creer lo que estaba sucediendo, nuevamente toma el hacha y ¡Zas! quiso cortar el árbol pero el árbol se movía como si no quisiera que Pepe lo cortara…
De repente Pepe escuchó una voz: Me puedes decir ¿por qué me quieres cortar? – Pepe buscaba a la persona que le hablaba –
y de repente el árbol mueve una de sus ramas y Pepe descubre con gran asombro que quien le hablaba era el árbol que él se disponía a cortar, y entonces inicia un interesante diálogo entre los árboles y Pepe.
Pepe: Yo tenía entendido que los animales y las plantas no podían hablar. ...seguir leyendo este cuento corto »
MANZANA VERDE O MANZANA ROJA
Cuentos Cortos escritos por: Ruderico Diaz Romero (Venezolano). “Para todos los niños del mundo en especial para mis hijos Carmela y Rude…los amo!”
Atardecía y el cielo pasaba de azul a naranja, buscando esa tonalidad hermosa que sólo brinda la noche iluminada por las estrellas y una radiante luna.
Todos terminaban sus labores: los niños sus clases, los adultos sus trabajos y los ancianos sus paseos y conversaciones con sus camaradas en la plaza central, en donde más tarde todos se reunirían a celebrar, la llegada de la primavera y así acompañarla en su mágico andar, bendiciendo los huertos, campos y cosechas del lugar, para que las hortalizas, frutas y vegetales en general, nacieran contentos y llenos de energía sin igual, para alimentar a todos los pobladores de la ciudad.
Al día siguiente, todos pudieron comprobar que la cosecha obtenida era inmensa, rica y con mucha variedad, pero notaron que la manzana roja y verde no estaban en ningún lugar, por lo que los adultos la salieron a buscar, muy preocupados ya que esa fruta era la más dulce y llena de sana energía del lugar, por lo que los niños la iban a extrañar cuando al abrir sus loncheras en la escuela del lugar, aquella dulce fruta no estuviera dentro como siempre la mandaba su mama.
Luego de mucho buscar y no encontrar la manzana roja o verde conocidas del lugar, uno de ellos se puso a pensar: “será que la primavera una travesura nos quiso jugar y combinó la manzana con los colores del lugar?” ...seguir leyendo este cuento corto »
LA OSA QUE SE FUE
Cuentos cortos para niños escritos por: Pia Francisca Zúñiga Morales (7 años, empieza a escribir su primer cuento).
Un día existían ochocientos animales, 100 eran liebres, 200 eran tortugas, 100 saltamontes, 300 eran perros, 40 eran osos y 60 eran pumas.
Esta historia ocurrió en Argentina, en el año 111. Los osos, eran cafés pero un día la única osa que había se marchó.
Por lo tanto todos seguían actuando normalmente; pero se estaban extinguiendo por que los machos no se pueden reproducir. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL MANGO PREOCUPADO
Cuentos infantiles cortos escritos por: Ruderico Diaz Romero (Venezolano).
De una bella flor, amarilla como el Sol, nació un fruto verde como el campo llamado mango.
Desde un rama muy alta en su árbol natal, nuestro pequeño mango empezó a engordar y su color a cambiar.
Muy preocupado se notaba el mango al despertar cada mañana y ver que su cintura crecía y crecía sin parar y la rama que lo sostenía empezaba a flaquear quejándose de tanto peso que tenía que soportar.
Un día el mango se puso a pensar: “Si sigo engordando esta rama me dejara caer y en el suelo me moriré“.
Pasaron los días y tanto engordo que la rama lo soltó, cayendo el mango al suelo donde quedo tendido y sin razón. Al despertar el mango se encontró con que su vestimenta exterior había sido aprovechada por los pajaritos de alrededor para vestir a sus hijos y darles aquel bello color que el mango tenía desde que se cayó.
El mango triste y preocupado siguió, puesto que ahora descubierto quedo su bello corazón. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL AGUACIL Y LA RANA
Cuentos infantiles cortos escritos por: Ana Barchukderodriguez.
Sobre una piedra está una rana con sus ojos cubiertos de lágrimas.
Un aguacil que vive en la totora vecina le pregunta:
- ¿Qué te pasa ranita?¿Por qué estas llorando?-
La ranita con una clamorosa mirada, apenas responde:
-Quiero ir a mi casa, al otro lado de la laguna, y al tocar mi pata en el agua, mira como se irrita mi piel arrugada. ¿Ves cómo queda?- le muestra la rana.
- Pobre rana, es la contaminación de la laguna, es la contaminación del agua.- argumenta en su pensamiento.-
A la vez el aguacil dice: – ¡No te muevas, no bajes al agua. Voy por ayuda y regreso!.
Se alegra, la ranita, cuando la nube tapa al sol, porque el el calor es insoportable…
La libélula y el aguacil regresan con el jaguar. Él se asimila la situación y demanda ayuda a todos los animales.
Los animales al venir en ayuda de la ranita no dudan en brindar asistencia.
Unos dicen:
- Ella es tan buena. Cómo no arrimar el hombro.
Otros discuten:
- Auxiliando a ella nos ayudamos todos.
Y manos a la obra. Se ponen guantes, algunos dos. Otros Cuatro. Otros seis y comienzan a juntar la basura para que el aire se filtre e inicie la limpieza de agua. ...seguir leyendo este cuento corto »
QUE LLUEVA QUE LLUEVA
En un lugar de la Tierra llamado África, vivía un niño llamado Jambó. Desde muy pequeño Jambo había aprendido los cantos mágicos de su abuelo y maestro, Abú.
Contaba la leyenda, que cuando el maestro Abú subía a la montaña y cantaba a los dioses la canción “Que llueva que llueva“, conseguía que durante unas horas estuviera lloviendo en todo el continente africano.
A Jambó le habían explicado desde muy pequeño que en el lugar en que vivía él y toda su familia, era un lugar muy seco ya que llovía muy poco, y por eso había sequía, y muy poca agua. Así que desde muy pequeño Jambó supo lo importante que era cuidar el agua y no derrocharla.
Un día, Jambó iba paseando por medio del desierto y se encontró con una lagartija de color amarillo, ya que estaba camuflada, pues apenas se distinguía del suelo. Esto lo hacían para protegerse de otros animales.
- ¿Qué te pasa lagartija? no tienes buena cara…, le preguntó Jambó con preocupación.
- No puedo moverme de aquí porque no tengo fuerzas, llevo días sin beber ni una gota de agua, este verano está siendo muy duro para mí jovencito.., le respondió la lagartija.
- Yo te llevaré conmigo, intentaremos conseguir algo de agua.
Jambó llevó a la lagartija amarilla a un pequeño charco de agua para que pudiera beber, y después la dejó bajo unos pequeños matorrales donde daba la sombra.
Rápidamente Jambó fue a ver a su abuelo Abú, para decirle que debían de ir a cantar a los dioses a la montaña para que volviera a llover, pues los animales estaban en peligro, ya no quedaba casi agua.
Así que juntos subieron a la montaña y comenzaron a cantar la canción “Que llueva que llueva…”. ...seguir leyendo este cuento corto »
EL JARDIN ENCANTADO
Cuentos para niños escritos por: María Abreu
Había una vez un príncipe que se sentía muy solo y cada tarde salía al jardín de su castillo a escribir poemas sin descubrir que un hada lo miraba todas las tardes escondida detrás de las flores.
El príncipe no se detenía a contemplar la belleza de su jardín porque siempre estaba con la cabeza agachada escribiendo sus lamentaciones.
Un día, aburrido de hacer siempre lo mismo se le ocurrió la idea de cortar todas las plantas y las flores de su jardín para hacer una piscina más grande que la que tenía, así que escogió a cinco de sus siervos para que lo destruyeran.
El hada del jardín cuando vio que los siervos venían a destruir el jardín se puso en contacto con todos los árboles y con todas las flores para que no se dejaran cortar.
En ese instante el jardín cobró vida y mágicamente los árboles empezaron a sacar sus brazos de ramas y dándoles azotes a los siervos los tiraban al suelo.
Las flores se unieron a la batalla y comenzaron a utilizar sus dulces fragancias y sus lindos colores para atraer a los insectos los cuales llegaron por aire y tierra. Y picándoles por todo el cuerpo le produjeron hinchazón en la piel.
Los siervos salieron del jardín corriendo y muy asustados le contaron lo sucedido al príncipe Pablo.
El príncipe sorprendido les explicó que donde hay flores es natural que encuentren insectos, y que las ramas de los árboles se mueven por el viento que sopla.
Pero para salir de dudas envió a otros siervos al jardín para que lo destruyeran. ...seguir leyendo este cuento corto »







