LA PELOTA DE BALONCESTO DE ERIKA

Cuento Corto para niños/as; escrito por: El Equipo de Cuentos Infantiles Cortos

Erika era una niña muy alta, que desde muy pequeña todos habían sugerido que jugara al baloncesto, pero a ella no le gustaba. Siempre había preferido ir a clases de natación y de piano, antes que coger una pelota y encestarla en una red sin fondo.

Sus amigas también le decían lo mismo, y ella se enfadaba:

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- “¿Por ser alta tengo que jugar al baloncesto?, entonces quien tenga los dedos muy largos que toque el piano, o a quien le guste bañarse en el mar, que sea nadador profesional”, – contestaba ella. Seguir leyendo este cuento corto…

LOS BUENOS MODALES DE LOS PIRATAS

Cuento Infantil para niños/as; escrito por: El Equipo de Cuentos Infantiles Cortos

Había una vez en un mar muy muy lejano, una familia de piratas que vivían en su barco con la bandera negra y la calavera blanca. Ellos creían que eran felices con la vida que llevaban, aunque la relación que tenían era muy superficial.

Un buen día, un barco de vikingos pasó por el mar lejano de los piratas, y al ser visto por el vigía del barco pirata, éste gritó:

Cuentos infantiles - El pirata barbanegra

- “Un barco de vikingos a estribor, ¡vamos a abordarles!”. Seguir leyendo este cuento corto…

GABRIEL Y LOS DINOSAURIOS EN LA CIUDAD QUE CAMINA – 1ª Parte

Cuento Infantil para niños, escrito por: Isella Carrera Lamadrid

Todo sucedió en la ciudad que camina. Gabriel solía jugar todas las mañanas con sus primitos en la plazuela de la ciudad. Esa mañana no era distinta. Siguiendo la ruta de las montañas, después de jugar, regresó a casa de sus abuelos y se acercó a beber agua fresca de las tinajas que se encontraban en la cocina. Su abuelita enseguida le sirvió de comer y le pidió que reposara antes de volver a jugar. Lo cierto era que Gabriel era un niño muy curioso e inquieto, cuando no estaba jugando, se encontraba en el corral junto con los cuyes y las gallinas que criaban sus abuelitos, y si no casi siempre estaba pintando y dibujando dinosaurios, pues estos extintos animalitos le causaban una particular fascinación.

Después de reposar, tal como se lo pidió su abuelita, Gabriel bajó hacia el corral que se encontraba justo debajo del balcón de la casa y se puso a jugar con Jacinto, quien era el gallito más puntual de la ciudad que camina. Sus cantos se escuchaban a diario precisamente segundos antes de que las cinco campanadas de la iglesia sonaran. Mientras jugaba con Jacinto, Gabriel atendía con mucho interés la conversación de sus dos abuelos.

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- Esta ciudad está encantada, no es la misma de hace treinta años, cada vez se va encogiendo más y más, es por eso que pronto tendremos que irnos a vivir a otro lugar.

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RAMON Y LA ZAPATILLA MAGICA

Cuento Infantil para niños, escrito por: Delsy Janet Quispe Goto

Ramón era un niño muy alegre y travieso, siempre estaba buscando que hacer y en que divertirse, pero sobre todo era un niño muy bueno. Un día salió con sus amigos a jugar al parque, estaban jugando con la pelota hasta que la pelota rodó muy lejos, Ramón corrió a buscarla y de repente encontró una zapatilla dorada y se quedó mirándola fijamente.

Sus amigos lo llamaban y él decía que lo esperaran que algo había encontrado, sus amigos muy curiosos se acercaron y se sorprendieron al ver la zapatilla dorada.

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Ramón la cogió en su manos y la zapatilla empezó a brillar con mucha mas fuerza. Seguir leyendo este cuento corto…

BONDADOSA, UNA URRACA ESPECIAL

Cuento Infantil para niños/as, escrito por: El Equipo de Cuentos Infantiles Cortos 

Todos salieron de casa por la mañana con prisas y sin fijarse en lo que dejaban detrás de la puerta al cerrarla. Cada uno de los miembros de la familia de los Martínez fue a sus respectivas actividades escolares y laborales. Volverían cerca de las cinco de la tarde.

Mientras tanto, dentro de la casa se había quedado el desayuno sin recoger, las camas sin hacer y una ventana abierta. Como cada ser vivo en este planeta tiene sus funciones diarias, una urraca que todas las mañanas pasaba por la ventana de los Martínez sobre las diez y media, vio que ésta estaba abierta.cuentos-infantiles-cortos-urraca-pajaro

Sin pensarlo mucho, se posó en el alféizar y oteó hacia el interior con mucho cuidado, por si algo o alguien le asustaba. Al comprobar que no se oía ruido alguno, de un salto se coló en el salón de la casa. Fue dando un paseo inicial de inspección por toda la vivienda, y de vuelta, algo en la cocina le llamó la atención. Seguir leyendo este cuento corto…