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Cuentos de Abuelitos

EMILY Y LA ABUELA TITI

Cuento Infantil para niños/as, creado por: Griselda Acosta

Emily, consentida de ojos verdes y larga cabellera dorada, se le hacía una eternidad esperar el domingo  para ir a ver a  su abuela.

El sabor a chocolate de las galletas de la abuela Titi, estar en la cocina batiendo la mezcla, hablar con su lorita Ruperta, oler los jazmines y tulipanes le fascinaba. Sobre todo, sus intrigantes e insólitos cuentos sobre el fin de mundo y la guerra de las lechugas y las papas. ...seguir leyendo este cuento corto »

LA ROSA MAS LINDA Y MAGICA

Cuentos infantiles escritos por: Brissa

Érase una vez una niña muy linda con cabellos rubios y ojos azules y grandes, era muy hermosa, y su nombre es Julieta.

Un día sus abuelitos Jerry y Tomasa la buscaron para que baya con ellos al parque, pues hacía mucho tiempo no los veía porque viajaba mucho con su mamá, cuyo nombre es Melisa, es una mujer muy bonita y muy trabajadora.

Cuando llegaron al parque ella y sus abuelos, empezó a correr y jugar por todo el parque con los niños y niñas, sus abuelos se sentaron bajo la sombra de un enorme árbol, tomando un rico terere con un sabroso gusto a limón.

Cuentos cortos: La abeja y la flor prohibida

Luego Julieta corrió por un sendero de hermosas flores como: rosas, margaritas, etc. Tenían un aroma muy agradable, de
repente ve la rosa más linda y con un aroma a perfume estupendo y única rosa blanca del parque que había visto en toda su vida, fue corriendo a mostrárselo a su abuelita Tomasa y su abuelito Jerry, a ellos también les gusto mucho. ...seguir leyendo este cuento corto »

LA LAGARTIJA LULÚ

Cuentos cortos escritos por: Griselda Acosta

Con la visita de la abuela a la casa de Miguel, sus tremenduras se acentuaron.

Al ver las maletas de su abuelita imaginaba que era un carrito donde correr la fórmula uno, el color rosado no le atraía tanto como las rueditas de las mismas en donde calculaba darse colitas.

Sus padres, preocupados no sabían cómo distraerlo para que desistiera de montarse en el equipaje de la mamá de su papá.

lulu

Sólo su abuela pudo inventarle un personaje para que dejara de llorar por las maletas: la lagartija Lulú. Con doble L y doble U, le recordaba para que a la hora de escribir supiera. ...seguir leyendo este cuento corto »

DON JUAN PIPA

Un hombre petiso, morocho, casi azulado. Con piernas cambotas, piel arrugada, cabello negro peinado con raya al medio. En su boca se podía observar un diente de oro grande, llamativo. Y una pipa: según decían, era un transmisor.

Su casa, un ranchito de maderas viejas, techo de tablitas, muy bajito. Con dos habitaciones. En medio, un poste, del cual colgaba una montura de caballo que jamás usaba.

El ranchito estaba sobre un cerro de piedras, bien arriba. Abajo el arroyo angosto y limpio, poco profundo, rodeado de árboles, arbustos y flores.

Hacía una curva justo en ese lugar. Se continuaba en un pequeño salto, donde siempre que salía el sol, o en noches de luna llena, se veía el arco iris.

Según contaban algunos ese arco se movía: subía, bajaba. A veces parecía que el arroyo se lo tragaba.

Cuento-del-nino-y-el-bosque

¡Sí! También decían que a don Juan Pipa no había que acercarse. Porque era raro. Era peligroso, cosa a la que jamás hice caso yo, encantada con sus historias y enseñanzas. ...seguir leyendo este cuento corto »

HISTORIAS DE LA ABUELITA DE PEDRO

La abuelita de Pedrito nos cuenta muchísimos cuentos de fantasía, aunque ella siempre nos dice que son reales. Hoy mismo le dijo a Pedrito que una mañana fue al río y allí bebiendo agua estaba un unicornio muy lindo.

Dijo tenía dos alas y que podía volar muy lejos, y que suele aparecer cuando algún niño cree en fantasías y sueños. Dijo que una sirena le hablaba al unicornio y que este le dijo a ella que estaba muy sorprendido porque él solo ha visto sirenas en los mares y no en los ríos.

Dijo que ese día las aves cantaban felices y hasta el cuervo se reía como nunca antes. Entonces llegó el duende del río y le dio la bienvenida a los visitantes.

Pedrito le dijo a su abuela:  ”Te creo porque tú nunca mientes pero ya nadie cree en unicornios ni en fantasías ni duendes“.

A la mañana siguiente Pedrito le dijo a Anita, que es su mejor amiga, ¿vamos al río?. Y entonces fueron al río cantando todo el camino y cuando llegaron allí, Pedrito le dijo a Anita: “Mi abuela nunca a mentido“.

Estaban allí, en el río, el unicornio con alas y una sirena le hablaba. Además el duende del río nos dio la bienvenida. El unicornio al ver a Pedrito le dijo: “Por tí he venido… vengo de la fantasía, me trajiste con tus pensamientos.  Si te montas en mi lomo te llevaré a una tierra donde se acaba la realidad y allí comienzan tus sueños“.

Anita y la sirenita se bañaban en el río y la sirenita dijo: “Anita, amiguita por tí he venido, me trajiste con tus pensamientos si te subes con Pedrito al lomo del unicornio él volará a una tierra donde no hay inviernos ni otoños“.

Pedrito y Anita se subieron al unicornio este movió sus alas y pronto comenzó el vuelo. Volaban sobre el río mientras la sirenita
nadaba en el mismo rumbo, se dirigían hacia la capital de los sueños. ...seguir leyendo este cuento corto »

QUE LLUEVA QUE LLUEVA

En un lugar de la Tierra llamado África, vivía un niño llamado Jambó. Desde muy pequeño Jambo había aprendido los cantos mágicos de su abuelo y maestro, Abú.

Contaba la leyenda, que cuando el maestro Abú subía a la montaña y cantaba a los dioses la canción “Que llueva que llueva“, conseguía que durante unas horas estuviera lloviendo en todo el continente africano.

A Jambó le habían explicado desde muy pequeño que en el lugar en que vivía él y toda su familia, era un lugar muy seco ya que llovía muy poco, y por eso había sequía, y muy poca agua. Así que desde muy pequeño Jambó supo lo importante que era cuidar el agua y no derrocharla.

Un día, Jambó iba paseando por medio del desierto y se encontró con una lagartija de color amarillo, ya que estaba camuflada, pues apenas se distinguía del suelo. Esto lo hacían para protegerse de otros animales.

Cuentos infantiles -El ciclo del agua

- ¿Qué te pasa lagartija? no tienes buena cara…, le preguntó Jambó con preocupación.

- No puedo moverme de aquí porque no tengo fuerzas, llevo días sin beber ni una gota de agua, este verano está siendo muy duro para mí jovencito.., le respondió la lagartija.

- Yo te llevaré conmigo, intentaremos conseguir algo de agua.

Jambó llevó a la lagartija amarilla a un pequeño charco de agua para que pudiera beber, y después la dejó bajo unos pequeños matorrales donde daba la sombra.

Rápidamente Jambó fue a ver a su abuelo Abú, para decirle que debían de ir a cantar a los dioses a la montaña para que volviera a llover, pues los animales estaban en peligro, ya no quedaba casi agua.

Así que juntos subieron a la montaña y comenzaron a cantar la canción “Que llueva que llueva…”. ...seguir leyendo este cuento corto »

PEDRITO Y EL CUMPLEAÑOS DE ANITA IV

Cuento para niños escrito por: Michel Martinez Bedevia.

Como ustedes saben Pedrito y Anita son dos niños muy traviesos, pero todas sus travesuras son para ayudar a alguna persona o resolver algun problema.

Pero también son muy buenos y sobre todo justos, por eso fueron escogidos para salvar el mundo de los cuentos de un hombre muy malo que tiene encerrados a todos los personajes de los libros de cuentos.

Este hombre malvado sólo dejo libre a la madrasta de la cenicienta y sus dos hijas, porque éstas lo ayudaron a encerrar a todos los personajes de los libros de cuentos. Y este hombre malo tambien quiere robar todos los libros de cuentos para que los niños no puedan leer.

Pedrito y Anita, que están en el mundo de cuentos le preguntan a la abuelita de Pedrito ...seguir leyendo este cuento corto »

EL HOMBRE GITANO

Le encantaba su barrio. No podía ser más divertido ni más alegre.

Allí todos tocaban las palmas y la guitarra. A esta, la daban la vuelta y como si nada, seguían tocando.

La pena, si es que había alguna pena, era que no les sobraba nada, claro tampoco les faltaba. Estaban preparados para afrontar cualquier situación y así se sentían más felices.

Un día alguien salió de la casa gritando.

- ¡Sálvese quien pueda! ¡Sálvese quién pueda!

Todos salimos de casa, claro, los pocos que estábamos dentro ya que nosotros vivimos mucho fuera, en la calle.

Mirábamos para todos los lados y no veíamos nada, solo al señor que seguía gritando.

- ¡Sálvese quién pueda!

Mi abuelo que es muy respetado por su edad, se dirigió a él con paso firme y sereno, y le preguntó.

-Raimundo. ¿Se puede saber que te pasa?.

- ¡He oído en la radio que el fin del mundo se acerca!. Y siguió gritando.

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EL ABUELO SONRIENTE

Había una vez, un hombre muy mayor, que vivía en una pequeña aldea de un pueblo de España. La verdad es que era un hombre muy peculiar, pues vestía con ropas anchas y algo descoloridas, pero cada vez que se encontraba con algún vecino de la aldea, su serio rostro se transformaba en una cara sonriente y amigable.

Hernán que así se llamaba aquel hombre, era el abuelo de una enérgica niña llamada Jone. Hernán era el encargado de cuidar de su nieta mientras sus padres se encontraban trabajando las tierras del campo.

La verdad, es que Hernán no tenía muchos amigos, de hecho no tenía ninguno, pues tenía fama de ser un gruñón y cascarrabias, lo que provocaba que nadie quisiera estar cerca de él…

Su nieta Jone estaba muy triste, pues su abuelo, a pesar de ser un poco gruñón, era muy buena persona y ella lo quería muchísimo. Así que un día decidió subir a una ladera, en la cual se encontraba el árbol de los sueños, para pedirle un deseo…

Por favor, árbol de los sueños, me gustaría que me abuelo fuera más amable y simpático con el resto de personas, así podrían saber que es un abuelo bueno y le querrán más“, dijo Jone al árbol de los sueños.

Al día siguiente, el abuelo Hernán estaba preparando el desayuno para cuando se levantara su nieta. Cuando Jone entró a la cocina vio a su abuelo como siempre… el árbol de los sueños, no le había cumplido su deseo.

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EL CUADRO DE LA PLAYA

Érase una vez un pueblo llamado Benidorm, en el que había una playa muy grande que se llenaba todos los veranos.

Allí vivían Julián y Belén, dos madrileños. A ellos les gustaba mucho la playa, por lo que sabían que no se irían de Benidorm.

Un día pensaron, que cuando se hicieran mayores, y no pudieran viajar, les gustaría que sus futuros nietos pudieran estar con ellos. Y ya que creían en la magia, idearon un plan para poder estar con sus nietos cuando fueran más mayores.

 

cuentos infantiles - el cuadro de la playa

Julián era buen pintor, y pintó un cuadro de la playa de Benidorm. Detrás de ese cuadro, Julián y Belén, dejaron una nota pensando en sus nietos en la que pusieron lo siguiente: “Pensad en vuestros abuelos, y apareceréis en la playa de Benidorm con nosotros.”

Julián y Belén regalaron ese cuadro a sus hijos para cuando tuvieran nietos, y les dieron instrucciones para que ese cuadro lo vieran sus nietos y lo tuvieran en su cuarto.

Años después, los nietos de Julián y Belén, tuvieron ese cuadro en su casa de Madrid.

Los nietos, que eran muy curiosos, preguntaron a sus padres que de dónde había salido, y los padres les dijeron que se lo habían regalado sus abuelos y que debían tenerlo ellos en su habitación.

Seguían teniendo curiosidad por el cuadro, y un día, lo descolgaron de la pared y descubrieron la nota de sus abuelos en una esquina del marco. Así que decidieron seguir las instrucciones de sus abuelos.

Entonces descubrieron, ...seguir leyendo este cuento corto »

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