IGUALANDIA: UN MUNDO NO TAN MAGICO

Cuento Infantil para niños y niñas, creado por: Lourdes Campos Conejo

Había una vez en un pueblecito llamado Villa Ronquillo, allí vivían una pandilla de niños y niñas que siempre se reunían al salir del colegio, todos tenían cinco ó seis años.

Un día estaban todos reunidos y comenzaron a hablar sobre lo que les gustaría ser de mayores.

Cuentos infantiles - Lucia la obediente

Celia decía: – “A mí me gustaría ser peluquera, como mi tita”.
Rodolfo: – “Pues… a mi ¡policía para atrapar a todos los ladrones!”.
Sergio:- “¡Buaf! Yo prefiero ser ingeniero y construir robots; o también futbolista como Cristiano Ronaldo”.
David: – !Pues yo quiero ser albañil como mi papá”.
Andrea: – “A mí me gustaría ser portera de un equipo de fútbol. De hecho, mi portero preferido es Casillas”.

De pronto, todos los niños y niñas comenzaron a reír, por ello, Andrea se puso muy triste y salió corriendo para su casa. Cuando llegó comenzó a llorar. Un poco después, sonó el timbre de su casa, era su amiga Celia, quien había acudido para consolarla. Para que dejara de llorar a Celia se le ocurrió hacer un dibujo, así que cogió un folio rosa y un lápiz y comenzó a dibujar.
Celia se dibujó a sí misma y a Andrea en una peluquería. De pronto, salió unas enredaderas del dibujo y muchísimo polvo rosa, las dos niñas comenzaron a toser y cuando el polvo desapareció, pudieron ver a un pequeño elfo.

Las dos niñas se asustaron pero a la vez estaban muy sorprendidas. Después de que el elfo se sacudiera toda su ropa, las niñas comenzaron a reír, se dieron cuenta de que el elfo llevaba toda su ropa de color rosa así como los zapatos.

Elfo: – “Hola, me llamo Rosialfre. Vengo del Mundo Igualandia. ¿Sabéis por qué estoy vestido de rosa?.
Y Andrea dijo: – “Pues claro, eres un chica”.

Las dos niñas comenzaron a reír.

El Elfo les dijo: – “¡Pues no!” – dijo enfadado. – “Como bien he dicho mi nombre es Rosialfre y soy un chico. En mi mundo no hay diferencias entre los chicos y las chicas, todos podemos jugar a lo mismo, trabajar en los mismos oficios, vestir de todos los colores…”

Las niñas incrédulas, le contestaron que eso no era posible, no podía ser real.

Andrea dijo: – “Entonces… ¿las chicas pueden llegar a ser porteras de un equipo de fútbol?”
Rosialfre: – “Por supuesto, porteras, futbolistas, camioneras… pueden trabajar en lo que deseen. Además tanto las chicas como los chicos hacen las tareas de la casa como barrer, cocinar, fregar los platos… pero ¿no es mejor que lo veáis vosotras mismas?”

Y Celia dijo: – “Andrea, no le hagamos caso. Nos está mintiendo. No existe ningún mundo más que el nuestro”.

– “Si queréis verlo, tenéis que decir las siguientes palabras: “Pisotón, pisotán da tres saltitos y a Igualandia entrarás”. – Dijo el elfo.

Las niñas dieron tres saltitos diciendo las palabras mágicas. De repente, todo desapareció a su alrededor. Cuando abrieron los ojos se dieron cuenta de que estaban en otro mundo; quizás un mundo mágico. Las casas eran multicolores, los elfos niños/as jugaban en el bosque…
El pequeño elfo Rosialfre se acercó hacia una gran puerta y dio dos golpecitos. De pronto, un gran elfo les abrió la puerta.

Gran elfo: – “Hola, Rosialfre, ¿quiénes son estas dos niñas?”
– “Buenas Ágata. Estas niñas no creen que exista un mundo donde todos los que vivimos en él somos iguales, es decir, todos podemos hacer lo mismo y trabajar donde cada uno desee”. – Dijo Rosialfre.

Las niñas se quedaron muy sorprendidas y lo que más le llamó la atención es que Ágata llevaba colgando de su espalda un arco con flechas. Claudia se quedó mirando fijamente el arco con flechas de Ágata y le preguntó:

– “Ágata ¿en este mundo las mujeres podéis ser cazadoras?”
Ágata se echó a reír y le respondió: – “Por supuesto que sí, además venid que lo vais a ver con vuestros propios ojos”.

Ágata y las dos niñas caminaron por toda Igualandia y pudieron comprobar que había hombres peluqueros, mujeres camioneras, niñas que cazaban animales para comer, niños que cocinaban …, además, curiosamente todos llevaban vestimentas de colores, para que no se diferenciara entre hombres y mujeres.

“En Igualandia todos somos iguales”. – Dijo Ágata.

Las dos niñas estaban impresionadas y desearon vivir en ese mundo para siempre.

– “Ojalá me pudiera quedar a vivir aquí para siempre y poder ser una gran portera”. – Dijo Andrea.

“Si lo deseas podrás llegar a ser lo que te propongas porque… “personas pequeñas, en lugares pequeños pueden cambiar el mundo”. – Dijo Ágata.

Andrea y Claudia dieron las gracias a Ágata por enseñarles su mundo. De pronto, ambas niñas cerraron los ojos y cuando los abrieron se encontraban en su habitación, pero ahora el dibujo que Claudia le había hecho a Andrea ya no era de color rosa sino de todos los colores y Andrea era una famosa portera de un equipo de fútbol.

Las niñas comenzaron a contarle a todo el mundo lo que habían visto en el mundo de Igualandia y todas las personas se quedaron sorprendidas. Curiosamente, todos querían vivir en ese mundo. Así que, a partir de ese momento, todos pusieron de su parte, se colocaron ropa de todos los colores, y cada uno se dedicó a trabajar en lo que realmente deseaba. Así que ya no hubo distinciones entre chicos y chicas.

Gracias a la ayuda de los elfos, todas las personas pudieron vivir felices para siempre y lo más importante, sin diferencias. Además aprendieron que todos pueden conseguir lo que desean.

FIN

– Moraleja del cuento: Si todos colaboramos podemos construir un mundo mejor, un mundo donde las diferencias no sean motivo de burla, si no de admiración y de superación. Queremos hacer desaparecer los estereotipos sexistas entre chicos y chicas, y que mejor manera, de empezar por los más pequeños.

– Valores del cuento: Igualdad. Respeto. Constancia y esfuerzo por conseguir lo que uno desea.

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  • Redacción
  • Historia
  • Enseña Valores
  • Educativo

Resumen

Cuento Infantil de unas niñas que querían tener una profesión de chicos y todos se reían.Vivieron una aventura en un mundo de elfos donde todos eran iguales

4.3
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4 pensamientos en “IGUALANDIA: UN MUNDO NO TAN MAGICO

  1. robertoyudico@hotmail.com

    Muy formidable, tiene un mensaje lleno de valores, felicidades a quien lo escribió y a quien lo publicó.

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