HISTORIA DE CAMILA Y JUAN ALONSO – 1ª Parte

Cuento Infantil para niños/as, creado por: Stefany Darleen Tarrillo (11 años)

En un pueblo de Madrid (España), el rey Carlos y la reina Isabela habían tenido un hijo que se llamaba Juan Alonso. En Octubre de 1892 bautizaron al príncipe, los reyes estaban felices y orgullosos por su hijo.

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El mismo día estaban bautizando a una princesa; en un pueblo de Paris (Francia). El bautizo era de la princesa Camila hija de los reyes de Francia, Antonio y Gabriela.

Pasados 15 años, un día antes del cumpleaños la princesa decidió ir a España para celebrarlo ya que sus doncellas reales le habían comentado que ellas habían visitado Madrid; con los relatos y tanta diversión que ellas le contaban de ese lugar. La princesa salió corriendo de su habitación y se fue directo a la habitación de sus padres para contarles todo lo que le dijeron las doncellas, y después preguntó:

– Padres, ya con lo que les acabo decir de tanta diversión en Madrid, yo quisiera ir para conocerlo, acepto si ustedes deciden ir conmigo en este viaje.

Y su padre dijo: – Hija mía es una decisión que tenemos que pensar durante un rato.

Su madre agrega: – Si hija, yo estoy de acuerdo con tu padre, déjanos pensar.

– Está bien padre, está bien madre, esperaré. – Dijo la princesa.

Se va a su habitación y un poco molesta dice: – ¡No es justo, yo quería que me respondan en ese mismo instante! – Se tranquiliza y continúa – Mi padre tiene razón, esperaré.

Se dirige a su mesita de noche, allí coge un reloj y calcula el tiempo que la dijeron sus padres que la avisarían, una hora. Pero por desgracia se le olvidó poner la alarma.

Entonces como no sonaba la alarma la princesa estaba sentada en su silla escribiendo cartas a sus amigas. Cuando vio que oscureció, la princesa dejó de escribir y se fue directo a la habitación de sus padres y les dijo:

– ¿Ahora si me puedes responder a mi pregunta?

Los padres en coro respondieron:

– Nosotros hemos decidido que si, vas a ir a Madrid, pero con nosotros, y como no podemos dejar mucho tiempo nuestro reino solo iremos cinco días.

La princesa respondió con gran alegría y emoción:

– ¡Wow!, Siiii soy la mujer mas feliz del planeta ¡Gracias, gracias! Ah y además acepto todas las condiciones del mundo con tal de ir.

Los reyes dijeron :

– Hemos reservado los billetes para mañana a las dos de la madrugada. Así que ves haciendo tus maletas y duerme nada más terminar de cenar que te levantaremos muy pronto.

La princesa muy contenta respondió: – Si padre, si madre, haré de inmediato lo que me dicen.

Y así lo hizo se fue muy contenta hacia su habitación sacó la maleta más bonita que encontró y puso todas sus cosas en ella.

La princesa después de hacer la maleta se fue a cenar, se puso el pijama y se durmió muy rápido con la ilusión de su viaje.  Cuando la princesa ya estaba dormida, su madre entró a la habitación y revisó su maleta.

Vaya, fue una sorpresa para la madre, al ver que todo estaba correcto y que no había metido cosas innecesarias.

Sonó el despertador de la reina, se levantaron, se vistieron y fueron a la habitación de su hija, y llamándola le dijeron con voz muy baja:

– Hijita ya es la hora.

La princesa respondió bostezando:
– ¿Para que?, todavía es muy temprano para levantarse, un ratito más, por favor.

Sus padres respondieron sorprendidos:
– ¡Cómo que para que! ¿No querías ir a Madrid por tu cumpleaños de quince años?

La princesa se levantó rápidamente de su cama y dijo: – ¡Ah, es cierto!, ¡Ay!, Ahora ¿Qué ropa me pongo?

Su madre respondió con dulzura:
– Tu eres preciosa tal y como eres, con cualquier ropa siempre te ves linda.

– Gracias madre, tengo que estar preciosa para este viaje que me emociona muchísimo.

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Después los padres bajaron para decirle al conductor real que baje la maleta de su hija. El conductor subió las escaleras directo a la habitación de la hija. Cuando llegó llamó a la puerta ¡TOC, TOC!

Pero la princesa todavía no se había quitado el pijama. Al escuchar tocar la puerta, ella corrió hacia ésta abriéndola y vio que era el conductor real y dijo: – ¿Qué desea?

El conductor respondió: – Buenos días señorita, sus padres me han ordenado que me entregue su maleta.

La princesa le entregó la maleta al conductor real.

– Gracias señorita, que tenga usted un buen viaje”- dijo el conductor real.

La princesa estaba hermosa con el vestido, pero pensó que faltaba algo, y así que se puso su pulsera brillante. Cuando terminó escuchó que alguien llamaba a la puerta. Al ver que eran sus padres les preguntó: – ¿Qué tal estoy?

Su padre no sabía que decir, así que se quedó mudo del asombro, en cambio su madre si le respondió diciendo: – Hija te ves muy bonita.

La princesa agradeció y abrazó a sus padres. Después de unos minutos, los tres se acordaron del viaje directo a Madrid, así que rápidamente fueron hacia donde estaba el conductor real que los estaba esperando en el carruaje.

Madre e hija subieron al carruaje, pero el rey todavía no subió porque tenía que decirle algo al conductor: – Llévanos al puerto – ordenó.

El rey se subió al carruaje, el conductor real llegó muy rápido al puerta. La hija al bajar se alegró demasiado y dijo:

– Que felicidad por fin voy a poder cumplir mi deseo, irme de viaje a Madrid.

– ¡Esperen!– gritó de pronto en el conductor real.

– ¿Qué desea? – preguntó el rey.

– ¿Qué pasará con el palacio y el reino durante su ausencia? – preguntó el conductor real.

– Respecto al palacio dile a todos los trabajadores que se tomen unas vacaciones. Y respecto a nuestro reino, dile al mensajero real que antes de tomarse sus vacaciones, vaya a cada casa comunicando que nosotros estamos de viaje por el cumpleaños de la princesa.

– Entendido alteza, – dijo el conductor real mientras se alejaba para irse otra vez al castillo.

La princesa, estaba tan contenta y relajada, que en media hora se quedó profundamente dormida.

Al día siguiente todavía el crucero no había llegado, así que fueron al comedor y la princesa tomó su desayuno favorito.

El crucero por fin había llegado a España.

– ¡Ah! – exclamó el rey – Yo recuerdo que desde estaba en el colegio tenia un amigo que se llamaba Carlos, y ahora se que a él le pertenece este reino, iremos a visitarlo, tal vez nos de alojamiento, él vive en el castillo cerca de aquí.

Continuará………….

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3 pensamientos en “HISTORIA DE CAMILA Y JUAN ALONSO – 1ª Parte

  1. guadalupe perez

    Me gustan los cuentos y se los cuento a mi nieto de año y medio y pone atención; es muy listo el chaval. Saludos

    Responder

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