Cuentos infantiles - El niño extranjero de la clase

EXAMEN ORAL

Cuento Infantil para niños y niñas, escrito por: Lea Rattlehead

– ¡Pérez, le estoy hablando!

El cejijunto profesor Martín Vázquez se dirigía hacia el asiento de mi amigo para penetrarle de cerca su enfurecido rostro.

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– No… no lo sé profesor… – Dijo Marco Pérez.

Estaba temblando, sobre su blanco y terso rostro de aquel serranito gordinflón caían gotas de sudor y sus mejillas más rojas que nunca demostraban la situación que se vivía en esa mañana nublada en el salón de cuarto grado.

Hacía frío, era una mañana nublada, parecía llover. Todos los niños de la escuela muy abrigados entraban a sus respectivos salones de clases.

Nosotros, los de cuarto grado, normalmente nos gusta nuestra clase excepto por esos exámenes orales que nos atacaban de una manera desprevenida. Ni siquiera Jimi Palacios, el reconocido alumno ganador de cuanto concurso de conocimientos exista en Héroes de Zeppelin Queen (nuestra ciudad), era capaz de salvarse de las rebuscadas y complejas preguntas.

El profesor era un viejecito amable, de cejas pobladas, alto, tenía los dientes amarillos, llevaba unos enormes anteojos y poseía una tierna sonrisa, pero sufre una metamorfosis para ese tipo de ocasiones: se vuelve un feroz ogro.

Ya en el salón de clases, el profesor nos anuncia lo que jamás quisiéramos oír: examen oral. Todo se transforma. El salón ya no es más un griterío, en medio del bullicio de los niños surge un vago silencio. Nadie habla. Las ventanas se abren una y otra vez con una inmensa fuerza emanada por el intenso viento, y por las rendijas y huequillos de los vidrios rotos, se deja escuchar como el viento sopla constantemente. Es un lúgubre ambiente. El frío se hace más intenso, pero mi cuerpo empieza a dar los primeros signos de un terrible soponcio que hace latir más y más mi corazón.

Todos están por desatar un terrible ataque de nervios inevitable, apenas alguien mueve la cabeza y yo con aspecto disimulado, escondo mis temblorosas manos debajo de mesa al igual que mi compañero Marco, que está detrás de mí.

Oigo los sutiles pasos del profesor acercándose hacia la fila que encabezo. No puedo evitar los nervios, mis dedos parecen imitar el caminar de una araña, no sudo pero me agito… De pronto el maestro exclama:

– ¡Tú!

Mi corazón latió a mil por segundo, mi frente se levantó y mis ojos asiáticos se abrieron hasta más no poder. Fue tal mi reacción al imaginarme al iracundo profesor ante mí mirándome con sus enormes ojos a través del cristal de sus anteojos. Pero no pasó frente a mí, al contrario de lo que me imaginaba lo oí preguntar a mi compañero Marco, que quedó pasmado ante la frenética voz del aquel viejo.

De repente alguien tocó la puerta, el maestro abrió. Era una persona que jamás habíamos visto, pero su mensaje nos hizo gritar de emoción:

– ¡Urra! Todos sentimos un gran alivio.

FIN

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Resumen

Cuento Infantil de un profesor que puso un examen oral sorpresa a sus alumnos. Todos temían estos exámenes, pero era por el bien de su aprendizaje escolar.

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