EL RATON CHICHON

Cuento Infantil para niños; escrito por: El Equipo de Cuentos Infantiles Cortos

Había una vez un ratoncillo que siempre tenía puesto un casco, incluso se acostaba con él. Cuando por las mañanas se levantaba y se miraba en el espejo, Chichón se veía con su casco y era tan feliz, que nunca se le había ocurrido preguntarse la razón de dormir de esa manera, cuando sabía que era algo fuera de lo común.

Lo que sí sabía Chichón era que antes del casco se pasaba el día en el hospital porque no paraba de darse golpes en la cabeza, aunque eso se lo habían contado sus amigos, que cuando le pasaba, estaba muchos días sin aparecer por el colegio. Ya que Chichón había perdido la memoria de las veces que se habia golpeado.

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Un buen día, el ratón quería peinarse para ir al baile de fin de curso con su ratita preferida, Chichona, pero al tener el casco puesto, no podía. Chichón se enfadó mucho con sus padres, que eran los que no querían que se quitase el casco, ya que veían peligrar la vida de su hijo, y Chichón sin permiso, se lo quitó y se peinó estilo punky.

Cuando llegó al baile y vio a Chichona con un casco parecido al suyo pero de color rosa, se quedó totalmente paralizado, y fue a preguntarle a su amiga:

– “¿Chichona, qué haces con casco?, ¿porqué no te lo has quitado para venir al baile?”.

La ratita muy sonriente le dijo: – “Es que mis padres no han visto apropiado que me lo quite, porque dicen que soy una cabeza loca y puedo lesionarme enseguida sin él”.

Chichona añadió: – “¡Estás muy guapo con el pelo así, pero me gustas más con tu casco verde!”.

Chichón se quedó pensando en lo que le había dicho su amiga, tanto en lo de qué guapo estaba, que le hizo ruborizarse, como en que Chichona había obedecido a sus padres en no quitarse el casco. Iba inmerso en sus pensamientos y no vio un bordillo, así que cayó al suelo y… ¿a que no adivináis donde se dio?, ¡eso es, en la cabeza!.

Cuando el ratón llegó a su casa y sus padres le vieron con un golpe nuevo, y sin casco, le riñeron mucho y le castigaron a no salir con sus amigos durante un mes. Chichón inmediatamente fue a su habitación y buscando el casco, se dio otro golpe con el radiador en la cabeza, se puso el casco y se tumbó en la cama a recapacitar, hasta que se quedo dormido.

Al levantarse a la mañana siguiente, Chichón de nuevo se miró en el espejo.

– “Lo mismo de siempre, con dos chichones nuevos y sin amigos una temporada. Creo que lo que hice ayer no mereció la pena”, – pensó el ratón.

A partir de entonces, Chichón pensaba mucho más las consecuencias de las cosas. Sus padres vieron la evolución de su hijo en cuanto a paciencia y madurez, y ya no le volvieron a castigar nunca más. Chichón había aprendido a ser obediente y responsable con sus defectos y virtudes, el casco formaba parte de su personalidad, y entendió perfectamente porqué dormía con él, era la mejor almohada a la que consultar durmiendo.

FIN

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4 pensamientos en “EL RATON CHICHON

    1. Ana Rosario Soria Tecco

      Que todos los días estaré leyendo este cuentico tan romántico ……..Espero la respuesta, gracias

  1. Catherine Morocho

    El cuento estaba bonito, pero seria mejor si se usaran palabras mas sencillas en vez de perseverancia, madurez y frases más comprensibles para niños más pequeños..
    Bueno, no se para que edad está realizado este cuento..
    Por favor les pido ayuda para saber como le explico a un niño de tres años que su abuelito murió.
    Espero su respuesta. Gracias.

    Responder

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