EL PASTORCITO Y LA OVEJA PERDIDA

Cuento Infantil para niños/as; creado por: Delsy Janet Quispe Goto

Erase una vez en una lejana montaña, donde vivía un pastor y su hijo pastorcito. Ellos tenían diez ovejas y todas las mañanas, muy temprano salían a pastorear.

Al amanecer el pastor y su hijo se levantaban muy temprano y muy felices para ir por sus ovejas,

Cuentos cortos - El pastorcillo y las ovejas

pero !oh, sorpresa!, un día el corral donde ellas estaban estaba vació las diez ovejas habían desaparecido.

– ¡Oh noooo! ¿Donde están mis ovejas?  – Gritó el anciano.

– ¿Que pasa, que pasa?  No te preocupes que yo te ayudare a encontrarlas. – Dijo su hijo…

El pastorcito comenzó la búsqueda de las ovejas, no quería ver a su padre triste.
Buscó por todos los lugares donde ellos iban alimentar a sus ovejas y nada, él estaba muy preocupado porque pronto llegaría la noche y tenía que encontrarlas. Cansado de tanto caminar encontró tres ovejas que habían caído en un pequeño agujero. El pequeño pastorcito con mucho esfuerzo las pudo sacar de ese agujero y se fue para su cabaña, su papa se pondría muy feliz al ver a sus tres ovejas.

– ¡Papa! Mira, encontré tres ovejas.

Y el papá lo vio y dijo: – Solo tres ovejas, ya se me perdieron mi siete ovejas.

Y se volvió a poner triste.

– No te preocupes que mañana volveré a buscar y encontraré a las ovejas que faltan.

Así fue a la mañana siguiente, el pastorcito se levantó muy temprano para ir en busca de las otras ovejas que faltaban, porque no quería ver a su padre triste.

Caminó, caminó y encontró otras tres ovejas más que habían caído en el mismo hoyo, fue para la cabaña y su papa vio tres ovejas más y se puso triste, quería todas sus ovejas.

A la mañana siguiente fue de nuevo, pero ya directo al mismo hoyo, tal vez allí encontrarían las otras ovejas que le faltaban. Y así fue, había tres ovejas más en el mismo hoyo, solo le faltaba una y como el quería ver a su padre feliz fue otra vez al mismo agujero y ya no estaba allí.

De repente alguien preguntó por detrás, era la ultima oveja. – ¿A quien estas buscado?

Y el niño muy asombrado respondió: – A ti!!!

– ¿Pero porque tú no estás en el mismo hoyo?

Porque yo fui la única oveja astuta que vio que era un agujero y no un hermoso lago con agua cristalina como mis compañeras.

El pastorcito muy asombrado entendió que la ultima oveja era muy inteligente y hábil. Regresaron a la cabaña muy felices porque su padre se iba a poner muy feliz y la oveja le prometió que nunca más se iban a escapar y vivieron todos felices para siempre.

FIN

– Moraleja del cuento: Cuando uno ama a alguien hace todo por verlo siempre feliz.

– Valores del cuento: El amor, la amistad, la responsabilidad y la astucia.

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