Cuentos infantiles - El lobo y la escalera

EL LOBO Y EL PERRO

Cuento Infantil para niños y niñas, escrito por: Luis Muñoz

Erase una vez en una finca muy grande, su dueño que se llamaba Jaime, era muy amante de los animales, tanto que en el cortijo-rancho tenía toda clase de animales, como ovejas, vacas, caballos, gallinas; y muchos más de distinta especie.

La finca parecía el “Arca de Noé”, ésta era muy extensa en terreno y que además también se labraba.

Cuentos infantiles - El lobo y la escalera

A Jaime le gustaba mucho ir de paseo por el bosque. Un día encontró en una lobera a un lobezno (cría de lobo pequeño). El hombre al ver al cachorro se lo llevó para la finca para criarlo y domesticarlo. Pasado un tiempo se encariñó de él, tanto que era el animal que más quería de todos.

El pequeño lobezno se fue haciendo mayor y se adaptaba muy bien con los demás animales. Jugaba mucho con un perro que un empleado de la finca tenía en propiedad y que era el que cuidaba del rebaño de las ovejas. Era un animal dócil y servicial para la finca y su dueño lo quería mucho.

Al lobo lo llamaban Colmillos y siempre jugaba con Fifi, aunque era querido por todos los animales.

Pero un día, el cuidador de las gallinas salió corriendo para decirle al dueño que el gallinero estaba de par en par, las puertas abiertas en mitad de la madrugada; y en su interior había un montón de gallinas muertas.

Jaime lo comprobó todo y vió a Fifi tumbado en la puerta del gallinero. El dueño fijándose en el perro se creyó que había sido el autor de tal desaste, le regañaron y le expulsaron de la finca diciéndole que que nunca más volviera por allí.

Pasados unos meses nuevamente el cuidador del gallinero fue en busca de su dueño para avisarle que nuevamente había ocurrido lo mismo que la vez anterior, pero muchas más gallinas había muertas con señales de mordiscos y colmillos.

El dueño de la finca analizó lo sucedido como la vez anterior y llegó a la conclusión que no había sido el perro Fifi, sino que el causante de tal destrozo fue el lobo Colmillos, que con su instinto animal salvaje le gustaba maltratar a los animales. Por ello Jaime le expulsó de la finca dándole un buen escarmiento para que no volviera a hacerlo jamás. El lobo salió corriendo y más veloz que nunca desapareció de allí.

Días después, el dueño mandó a unos pocos obreros en busca del perro Fifi, ya que se merecía una disculpa y la vuelta a la finca. Jaime estaba muy arrepentido de lo que sucedió, por haberle juzgado sin haber sido él, ahora lo quería aún más que antes por su inocencia.

A partir de ese momento Fifi fue el animal más apreciado de todos los de la finca, que seguía cuidando al rebaño de ovejas y no dejaba que se acercaran ningún animal salvaje por los alrededores.

Así termina esta historia del lobo Colmillos y el perro Fifi, y nos enseña que no hay que juzgar a nadie sin antes asegurarse.

FIN

– Valores del cuento: Respeto. Comprensión.

Comparte este cuento infantil con tus amigos en Facebook, Twitter, Google+,… o por Email, con el botón correspondiente a cada red social. Gracias.

  • Redacción
  • Historia
  • Enseña Valores
  • Educativo

Resumen

Cuento Infantil de una finca de animales. Un día mataron a las gallinas y culparon al perro. Al ver que no había sido él se disculparon y expulsaron al lobo

4.5
User Rating: 5.0 (1 votes)
Sending

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>