EL GATO Y LOS RATONES

Cuento Infantil para niños/as, escrito por: Delsy Janet Quispe Goto

Erase una vez una granja donde vivía un anciano y su perro Bobby. El anciano tenía muchas gallinas ponedoras, ponían huevos todos los días, pero ¡Oh, sorpresa! – ¿Que estaba sucediendo? – Se preguntaba el anciano porque algunos huevos amanecían quebrados.

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– Tengo que averiguarlo. – Dijo el anciano.

Un día decidió quedarse toda la noche vigilando para saber qué es lo que estaba sucediendo, se quedó esperando y esperando, cuando de repente escuchó un ruido, el anciano dio un salto del susto y exaltado gritaba:
-¿Quién anda allí? ¡Conteste!

Pero no ocurrió nada, todo quedó en silencio. Diez minutos más tarde el anciano vio dos ratones comiéndose uno de los huevos.

El anciano molesto gritó: – ¡Ratones! ¡Ratones!

Los dos ratoncitos corrieron despavoridos y se escondieron en uno de los agujeros. El anciano y su perro Bobby empezaron a buscar a los ratones por toda la granja y no los encontraron.

A la mañana siguiente el anciano decidió traer un gato, un gato enorme y gordo para que encontrará y desapareciera a esos ratones.

Al ver al gato los pequeños ratones empezaron a temblar de miedo.
Uno de los ratones se llamaba Tom y el otro Beto. Los ratoncitos se preguntaban cómo iban hacer para poder comer los ricos huevos que ponía todos los días las señoras gallinas, con ese enorme gato aquí.

– No sé.. – Dijo Tom. – Humm…¡ tengo una idea!.
– ¡Cuenta! ¡Cuenta! – dijo Beto.

– Para que ese gato sea nuestro amigo le prepararemos algo muy especial para comer y listo.
– ¡Estás loco! – Dijo Beto. – Nos comerá en cuento nos vea.

– No te preocupes. – Aseguró Tom. – Déjalo en mis manos. 

Tom le preparó una tortilla de atún y lo llamó:
– ¡Señor gato! ¡Señor gato!
– ¿Qué pasa? – Respondió el gato. – ¿Quiénes son ustedes?

– Yo soy Tom y él es mi amigo Beto y le hemos traído un rico almuerzo para Ud.

– ¡Para mí!

– Si para Usted.

– ¿Cómo te llamas? – Le pregunto Beto.

– Yo me llamo Cucho. ¿Que quieren conmigo?

Y fue allí cuando vio el rico plato con la tortilla de atún. Se olvidó de cazar ratones, y sus enormes ojos miraban su rico bocado y su boca lo saboreaba. El gato rápidamente empezó a comer su rico almuerzo. Después Tom, Beto y Cucho se hicieron amigos. El señor gato todos los días le traía los huevos a los ratoncitos.

Como el anciano no encontró más huevos quebrados pensó que Cucho era un buen cazador de ratones, y todos los días jugaban juntos y así vivieron todos felices para siempre.

FIN

– Moraleja del cuento: Tenemos que ser muy astutos e inteligentes para poder lograr nuestras metas.

– Valores del cuento: Inteligencia, astucia, amistad y sobre todo trabajo en equipo.

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