EL LAGARTO Y EL ERIZO

Cuentos infantiles escritos por: Ana Barchukderodriguez

En las ruinas de san Ignacio, donde vive este lagarto, su familia, y sus vecinos. Justo a la hora de la siesta, cuando el sol  como caldera del diablo calienta misiones y la sed se adueña de muchos animales. Algunos van hacia el río Paraná, otros al arroyo Yabebiry, y unos pocos  a los bebederos de las gallinas en las casas vecinas, para calmar su sed.

Nuestro personaje debe cruzar la ruta 12 con la necesidad de beber. Y charlar con sus amigos, en el complejo Jesuita, cerca del cementerio.

Don lagarto mira hacia un lado y hacia el otro, como no viene ningún auto, atraviesa la carretera y sigue por el costado del asfalto hasta llegar al pedregal, ya dentro del complejo, donde están los reptiles al sol.

Tengo mucha sed – dice al llegar antes de saludar.

Los lagartos soleándose apenas lo miran. Y uno de nombre Bruno, a quién le corresponde en amistad, le saluda y esto hace que entre a la cuenta de que no había saludado y sin esperar…

Buenas tardes amigos y familiares. Está lindo el sol. Me alegra verlos gozando de este reconfortante tiempo naranja –.

Los demás lagartos responden al saludo y siguen al sol sin moverse mucho.

Tengo sed – agrega Ronco, que así se llama nuestro personaje.

–  Vamos a beber le responde Bruno – y los dos se alejan por la picadita hacia el arroyo Yabebiry.

Grande la sorpresa de ambos cuando antes de llegar advierten que  el caminito esta revuelto y al arroyo no pueden llegar. Buscan un atajo, luego otro y otro pero, se dan cuenta de que el arroyo va cambiando su curso.

Una yerutí, al verlos les dice: – ¿Quieren beber? Van a tener que ir a la vertiente porque las obras del Yacyretá han modificado el terreno y por acá ya no van a poder llegar al agua.

Gracias señora Paloma– responden los dos. Y enfilan hacia la veriente.

Al llegar al ojo de agua, oh sorpresa, recargado y de muy mal humor don erizo.

¿Qué les trae por acá? – pregunta con un amenazador buenas tardes.

Queremos beber un poco del agua de la vertiente, el cauce del arroyo han modificado los hombres y tenemos mucha sed – contestó Ronco con apenas un hilo de voz.

De esta agua no se toma – respondió el puerco espín.

¿Y por qué no podemos beber?– pregunta Bruno amenazante.

Porque este es mi vertiente y toma sólo quien yo quiera – repuso el puerco espín.

Tenemos sed – lamenta Ronco, con una gota de agua para mojar mi lengua va a ser suficiente.

– No, de esta agua no se toma, ni ahora, ni hoy, ni nunca – aseguró el hinchado espinoso.

Por favor -suplican los dos.

¿Qué quieres que hagamos para darnos agua?– pregunta ronco con voz seca y que apenas se oye.

mmm… son muchas las cosas que pretendo. Y la primera y principal es que nos organicemos para cuidar el agua. –afirma el espinoso.

Danos de beber y hablamos sobre tus planes –suplica Bruno.

No, el agua no se bebe sin antes firmar esto -y muestra una piedra de compromiso el erizo.

¿Y eso qué es?, susurra ronco.

Es un acta de compromiso que de ahora en adelante cuidarán  el agua, la defenderán, y no la contaminarán para nosotros y las generaciones que vendrán aclara el  embrollado guardián.

Bien, ya lo firmamos. Y después de beber te ayudaremos a divulgar y hacer que todos los animales vengan a firmar y enterarse de todos los puntos que tan bien expresados están en la piedra grabada– se compromete bruno y con un golpecito de cola afirma ronco.

El erizo corre su abultado cuerpo de la entrada, pasa el lápiz con tinta de babosas para que los dos firmen, y les deja beber.

Ya reconfortados con el líquido llaman a la paloma y al búho. Les informan y solicitan  adviertan  a todos los animales. Además de implicar sus firmas en  la piedra,  conocer y hacer conocer que están viviendo sobre el acuífero Guaraní, la mayor fuente de agua dulce del mundo, y por eso; no menos fundamental conservar el germen de la vida para nosotros y todos los mortales que por aquí pasen.

Dicho esto ronco y Bruno se despiden, con una sonrisa y palmadas en las espinas, con la responsabilidad de ser parte de esta aguada que inicia  don erizo misionero.

FIN

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3 pensamientos en “EL LAGARTO Y EL ERIZO

  1. María Nieves

    Hola. Mi comentario es mitad positivo, mitad negativo. Por un lado les cuento que el contenido de los cuentos me parece muy lindo; es más, usé muchísimos de ellos para renovar la biblioteca de la escuela donde trabajo.
    Pero lo negativo es que encuentro en ellos terribles errores de ortografía y de puntuación. Esto último, sobre todo, me hace “enojar” bastante porque es justamente con lo que lucho año tras año con mis alumnos, sintiendo muchas veces que soy una de las pocas que hace hincapié en este tema, a pesar de ser fundamental para una buena comprensión del texto.
    Quisiera saber si los cuentos pasan por alguna revisión antes de ser publicados y cuál podría ser la solución a este problema.
    De todos modos, felicito a quienes arman esta página y los aliento a seguir adelante.

    Responder
    1. admin Autor

      Desde Cuentos Infantiles Cortos te agradecemos tu comentario y estaremos muy atentos a las faltas de ortografía.
      Te animamos a que sigas leyendo los cuentos y si tienes alguno propio nos lo hagas llegar para publicarlo. Un saludo

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