EL ESPANTAPAJAROS DE LA HUERTA

Mi nombre es Laura, y soy una niña de 9 años que vive en la ciudad. Los veranos, cuando tengo vacaciones en el colegio, me voy a casa de mis abuelos que viven en un pequeño pueblo.

Un día, me pasé por su huerta, a visitar al señor Anselmo, un vecino de mis abuelos, para que me enseñara a cultivar tomates y zanahorias, pues quería plantar mi propio huerto en el jardín de mi casa. En la huerta que tenía el señor Anselmo, había de todas las hortalizas y frutas que podrías imaginar, pues era el mejor hortelano que nunca había conocido.

Buenos días don Anselmo!!, ¿Qué tal está?” , le pregunté.

Muy buenos días señorita, ¿preparada para aprender a saber de dónde salen la mayor parte de la comida?”, me respondió.

Claro que sí, estoy impaciente porque me enseñe a ser hortelana“, le respondí.

Anselmo, me estuvo enseñando durante toda la mañana, como cuidar a los tomates y zanahorias, las veces que había que regarlos, y sobretodo, que es muy importante tener la tierra limpia de otras hiervas que pueden salir, pues afectaría mucho a los tomates.

Con las lecciones de don Anselmo, planté un huerto de tomates y zanahorias, y para proteger a los tomates, pues las zanahorias nacen dentro de la tierra y no necesitan ser protegidas, puse un espantapájaros en la huerta, pues los pájaros se habían comido los primeros tomates que salieron, y no podía permitirlo…

El espantapájaros, sería el encargado de proteger mi huerta de los pájaros que había por esta zona. Mi espantapájaros, tenía un sombrero de paja y un mono azul, y en la cara le pinte unos ojos, la nariz y la boca.

Desde que le puse de guardián de mi huerto, ningún pájaro se había acercado a picar los tomates, y me preguntaba cómo lo conseguía, así que un día, puse una cámara escondida en un matorral y le dí a grabar.

Cuando al día siguiente, recogí la cámara y vi el vídeo, me llevé una sorpresa, pues de repente, un pájaro se estaba acercando hacia los tomates, y el espantapájaros se puso a dar vueltas y más vueltas, hasta formar un remolino de tierra que asustó a aquel pájaro.

Así fue como entendí que un huerto es un lugar mágico, no sólo por los ricos alimentos que salen de la tierra, sino porque todas las cosas que forman la huerta, la tierra, el agua, el espantapájaros , el estiercol, el azadón y muchas otras cosas, estando unidas, permiten darnos a las personas los mejores alimentos.

 

FIN

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