ANTES DE NUESTRA ERA

Cuento Infantil para niños y niñas: Raquel Roldán

Los niños de todas las eras y de todos los lugares deben ir a la escuela, ahí tienen muchas cosas que aprender. Y además deben ir muy bien presentados: bañados, peinados, con las uñas limpias.

Los niños de la edad de piedra no eran la excepción: ellos iban a la escuela todos los días aunque hacía mucho frío, se ponían su piel de mamut bien lavada (no planchada, las planchas no existían), pero sí peinada (la piel de mamut y también la cabeza de los niños). Claro que los peinados de esa época eran muy diferentes a los de ahora, ahora nosotros diríamos que antes de nuestra era los niños iban a la escuela greñudos, pero no era así, lo que sucedía era que iban peinados a la moda de entonces.

cuento-infantil-primitivos

También iban con las uñas limpias, sólo que ellos no las llevaban cortas como los chicos del siglo XXI. Los niños de la edad de piedra necesitaban tener las uñas largas porque les servían para muchas cosas: como defensa de algunos animalitos, por ejemplo. Claro que si el que los atacaba era un mamut o un tigre dientes de sable, sus uñas no les servían de nada, necesitaban armas más efectivas. Las uñas largas también les servían para escarbar y sacar raíces para comer, el problema era que quedaban ¡súper sucias! y había que limpiarlas después.

No llevaban muchos libros a la escuela porque su mochila hubiera pesado demasiado. Ellos trabajaban con un solo libro y éste era de piedra, en él anotaban lo que el maestro les decía, muchas cosas que serían de utilidad para ellos, como la mejor manera de fabricar lanzas, cómo encender fuego, qué raíces o frutos sí podían comer y con cuáles otros se arriesgaban a morir de un dolor de estómago.

En una ocasión, llegó a las manos de un maestro prehistórico un libro de historia que había viajado en una máquina del tiempo del siglo XXI. Al pobre maestro le fue muy difícil entenderlo porque no sabía leer aquellas pulgas y garrapatas estampadas en las hojas de papel blanco, y de pilón no sabía el idioma en que estaba escrito, tuvo que aprender las dos cosas. Pero el libro tenía muchos dibujos preciosos y además él no sabía cómo había llegado el libro a sus manos; simplemente apareció así, de repente, entonces le parecía que era mágico, algo así como el movimiento del sol, la luna y algunas estrellas. Así que puso mucho empeño en entenderlo. Cuando por fin lo consiguió, se dio cuenta de que valía la pena enseñar todas esas cosas bonitas a sus alumnos.

El siguiente problema que se encontró fue que el libro hablaba de muchas personas a las que ni él ni sus alumnos conocían, pero eso no era demasiado difícil de resolver. Lo único que se necesita es un poco de imaginación, los niños del siglo XXI, y los del XX, XIX y anteriores tampoco conocen a todos los personajes de quienes hablan los libros.

Pero luego se topó con otro problema mucho más difícil de solucionar. El libro llevaba una serie de dibujos donde aparecían personas que se parecían a ellos y decía que eran “hombres prehistóricos”, y decía que habían vivido hacía tanto tiempo. Entonces no eran ellos, claro, pues ellos estaban vivos todavía.

Decía: en el año 10 000 “antes de nuestra era”, las cosas eran así o asá; en el año 2 500 “antes de nuestra era”, eran de tal otra forma. Y así sucesivamente. Y más adelante decía: en el año 300 “de nuestra era”, en el año 453 “de nuestra era” y quién sabe qué tantas fechas más.

─ “¿Pero maestro? ─preguntaron los alumnos, ─ “¿Cuándo era todo eso? ¿era antes de nuestra era o era en nuestra era?”.

─ “Y nosotros, maestro, ¿en qué era vivimos?” ─seguían preguntando, intrigadísimos por saber más.

El maestro no sabía que responder; no tenía ni idea de las fechas a las que el libro se refería. Pero era un libro de historia, así que seguramente se trataba de fechas anteriores, la historia es sobre hechos pasados.

Después de pensar y pensar, el maestro llegó a una conclusión que le satisfizo y pudo responder a sus alumnos. Si le entendieron o no, eso no lo sabemos, pero al parecer se quedaron muy conformes con la respuesta.

─ Nosotros, niños, vivimos “después de nuestra era”.

FIN

Comparte este cuento infantil con tus amigos en Facebook, Twitter, Google+,… o por Email, con el botón correspondiente a cada red social. Gracias.

  • Redacción
  • Historia
  • Enseña Valores
  • Educativo

Resumen

Cuento Infantil de unos niños que vivían en la era primitiva. Aunque tenían pocas cosas, siempre iban a la escuela con libros e piedra y estaban aseados.

3.8
User Rating: 1.0 (1 votes)
Sending

Un pensamiento en “ANTES DE NUESTRA ERA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

cinco × 2 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>